El Departamento del Interior de los Estados Unidos anunció el lunes que reembolsará casi 1.000 millones de dólares a TotalEnergies por dos contratos de arrendamiento de parques eólicos marinos en el océano Atlántico que no fueron utilizados. A cambio, la compañía francesa se comprometió a invertir los fondos en proyectos de petróleo y gas ya existentes en el golfo de México y Texas. Los críticos calificaron el acuerdo de opaco e innecesario.
El lunes, el Departamento del Interior de la administración Trump reveló planes para devolver casi 1.000 millones de dólares a TotalEnergies, una multinacional petrolera francesa. La empresa había pagado esa suma durante la administración Biden por los derechos para desarrollar parques eólicos marinos frente a la costa de Nueva York y Nueva Jersey en el océano Atlántico. TotalEnergies no estaba realizando obras activas en estos contratos y la administración Trump, que ha detenido las nuevas subastas de energía eólica marina y se ha opuesto a este tipo de proyectos, está compensando a la firma para que los ceda. El reembolso equivale al valor de los contratos y respaldará las inversiones actuales de TotalEnergies en plataformas petrolíferas en el golfo de México y en una instalación de gas natural licuado en Texas, decisiones que la compañía ya había finalizado. El director ejecutivo de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, afirmó: “Creemos que este es un uso más eficiente del capital”. Elizabeth Klein, exdirectora de la Oficina de Gestión de Energía Oceánica durante la administración Biden, criticó el acuerdo calificándolo como “un pacto por la puerta trasera realizado sin transparencia, sin proceso público y sin consideración por el impacto a los contribuyentes en los estados que contaban con esa energía eólica marina para satisfacer sus necesidades energéticas”. Hannes Pfeifenberger, del Brattle Group, sugirió que la medida evita posibles demandas, dado que TotalEnergies pagó una prima —cerca de cuatro veces la tarifa habitual— por los contratos. Señaló que “[el Departamento del Interior de Trump] podría haber sido responsable por daños si los desarrolladores de energía eólica marina hubieran demandado al gobierno por venderles los derechos y luego, básicamente, hacer imposible la obtención de permisos”. Expertos como Klein destacaron que el acuerdo no descarrila permanentemente la energía eólica marina, ya que futuras administraciones podrían volver a subastar las áreas. Las conversaciones en el Senado sobre la reforma de permisos continúan sin verse afectadas, con el demócrata Sheldon Whitehouse indicando que el progreso es constante y que la administración no ha apelado los bloqueos judiciales sobre otros proyectos eólicos.