El gobierno cubano ha aprobado la primera ley de deportes en su historia, que permite la comercialización, publicidad y patrocinios en eventos deportivos. Esta reforma busca monetizar el deporte ante la crisis económica y la emigración masiva. El béisbol, principal pasión nacional, lidera los cambios con transmisiones oficiales y exclusión de broadcasters independientes.
La nueva ley deportiva, publicada en la Gaceta Oficial el 13 de enero de 2026, marca un giro radical en la gestión del deporte cubano. Hasta ahora, la publicidad y el patrocinio se veían como males ajenos, pero la situación económica ha impulsado su adopción. El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) y las federaciones firmarán contratos para destinar ganancias a atletas, instalaciones y equipos.
En el béisbol, la Federación Cubana retiene todos los derechos de transmisión e imagen. Con la emigración de 1.5 millones de cubanos desde finales de 2021, muchos fans en el exterior demandan acceso a los juegos vía streaming. Antes, emprendedores como Dargel Mastrapa cubrían partidos en Holguín con un teléfono, atrayendo miles de espectadores. Sin embargo, al inicio de la postemporada, se le prohibió transmitir, amenazándolo con acciones legales.
Casos similares incluyen a Rolando Lluch, vetado en 2019 con audiencias de más de 5.000 viewers, que crecieron durante la pandemia. Mejoras en internet y el interés de emigrados en EE.UU. han consolidado esta tendencia. Periodistas como Yasel Porto y Reynier Batista, con experiencia en ligas menores estadounidenses, ahora se centran en la liga cubana.
La ley normaliza la publicidad: carteles de BDC One aparecieron en estadios durante la postemporada, ocupando hasta el 30% de superficies y uniformes. Paquetes de patrocinio cuestan entre 13 y 56 millones de pesos (27.000-115.000 dólares al cambio informal). INDER regularizó transmisiones vía PlayCubano, ligado a Cubadeportes S.A., con promedios de 30.000 vistas por juego en temporada regular, duplicándose en playoffs y alcanzando 116.000 en una final el 29 de enero.
Karel Luis Pachot, director legal de INDER, explicó en el programa Bola Viva que comités organizadores evalúan propuestas de patrocinadores privados. Iniciativas como los incentivos de Carlos Armando Buch a jugadores de Holguín (hasta 30.000 pesos mensuales) han debatido entre ayuda y patrocinio, destacando bajos salarios en el deporte. El fin del amateurismo busca ingresos, pero queda por ver si beneficiará directamente a atletas y espectáculo.