Nueva investigación revela que las personas que consumen agua embotellada todos los días ingieren 90.000 partículas adicionales de microplásticos al año en comparación con aquellas que no lo hacen. Estas partículas diminutas e invisibles acechan en las botellas de plástico, generando preocupaciones sobre los impactos en la salud y el medio ambiente. Los hallazgos destacan la contaminación omnipresente proveniente de los desechos plásticos.
El agua embotellada contiene innumerables partículas de microplásticos demasiado pequeñas para verlas a simple vista. Según estudios recientes, las personas que beben de botellas de plástico a diario ingieren muchas más de estas partículas que aquellas que las evitan. Específicamente, la investigación estima 90.000 microplásticos extra al año para los consumidores habituales de agua embotellada.
Este problema adquirió una dimensión personal para Sarah Sajedi durante su visita a la isla Phi Phi en Tailandia. En medio del impresionante paisaje del mar de Andamán, notó que la playa de arena blanca estaba llena de desechos plásticos, principalmente de botellas desechadas. Tales escenas subrayan el mayor costo ambiental de la contaminación plástica, que contribuye a que los microplásticos se infiltren en los suministros de agua.
Las palabras clave asociadas con el tema incluyen ciencia, salud, agua, contaminación y plástico. El estudio, publicado el 28 de diciembre de 2025, enfatiza la necesidad de concienciación sobre las elecciones cotidianas y sus consecuencias ocultas para la salud humana y los ecosistemas.