Los investigadores han descubierto niveles mucho más altos de microplásticos y nanoplásticos en el aire de las ciudades de lo estimado previamente, destacando la atmósfera como una vía clave de la contaminación plástica. Utilizando una nueva técnica automatizada, científicos chinos midieron estas partículas diminutas en Guangzhou y Xi'an, revelando concentraciones de dos a seis órdenes de magnitud superiores a informes anteriores. El polvo vial y las precipitaciones influyen significativamente en el movimiento de estos plásticos en el aire.
Durante las últimas dos décadas, los microplásticos (MPs) y nanoplásticos (NPs) han surgido como una preocupación ambiental importante, presentes en la atmósfera, hidrosfera, litosfera y biosfera. A pesar de su ubicuidad, persisten lagunas en la comprensión de sus cantidades, fuentes, transformaciones y acumulación, particularmente en el aire, donde los métodos de detección han sido limitados. Para abordar esto, científicos del Institute of Earth Environment de la Chinese Academy of Sciences desarrollaron una técnica microanalítica semiautomatizada. Este método utiliza microscopía electrónica de barrido controlada por computadora para cuantificar partículas plásticas de manera consistente en un amplio rango de tamaños, minimizando el sesgo humano en comparación con enfoques manuales como SEM-EDX, μ-FTIR o μ-Raman. El equipo probó la técnica en las ciudades chinas de Guangzhou y Xi'an, analizando partículas totales suspendidas (TSP), flujos de polvo de caída y otras vías atmosféricas. Sus hallazgos mostraron niveles de plásticos en TSP y polvo de caída dos a seis órdenes de magnitud más altos que los sugeridos por estudios previos de identificación visual, lo que indica una subestimación significativa en investigaciones anteriores. El movimiento de MPs y NPs varió de dos a cinco órdenes de magnitud entre vías, impulsado principalmente por la resuspensión de polvo vial y la deposición húmeda por lluvia y nieve. Las muestras de deposición mostraron más partículas plásticas aglomeradas que los aerosoles o el polvo resuspendido, sugiriendo agregación y eliminación durante el transporte atmosférico. Notablemente, el estudio detectó nanoplásticos de hasta 200 nanómetros en muestras ambientales complejas por primera vez. Estas perspectivas sobre la dinámica de los plásticos atmosféricos ofrecen una visión más clara de su papel en el ciclo global del plástico, con implicaciones para procesos climáticos, ecosistemas y salud humana. La investigación, liderada por Tafeng Hu y colegas, se publicó en Science Advances el 7 de enero de 2026.