Los residuos hallados en instrumentos médicos del siglo XV demuestran que los médicos chinos utilizaban un compuesto vegetal tóxico para aliviar el dolor durante las cirugías. El descubrimiento constituye la prueba química más antigua del uso de anestesia en cualquier parte del mundo.
Las tijeras y pinzas quirúrgicas recuperadas de la tumba del médico Xia Quan, quien vivió entre 1348 y 1411 en la provincia de Jiangsu, contienen trazas de aconitina. Investigadores de la Universidad del Noroeste en Xi'an identificaron el compuesto mediante análisis láser. Aunque los instrumentos fueron desenterrados originalmente en 1974, el estudio químico es reciente.