El Autodromo Enzo e Dino Ferrari, conocido como Imola, está sufriendo importantes renovaciones tras ser eliminado del calendario de la Fórmula 1 después de 2025. Las autoridades locales buscan modernizar la histórica pista para cumplir con las demandas actuales del automovilismo y atraer las prioridades en evolución de la F1. Estas mejoras se centran en logística, experiencias de los aficionados e infraestructuras para posicionar a Imola para un posible regreso.
El período de cinco años de Imola albergando el Gran Premio de Emilia-Romaña de 2021 a 2025 revivió su legado tras 15 años de ausencia desde 2006, ofreciendo a los fans una mezcla de nostalgia y emoción. Sin embargo, a medida que la Fórmula 1 se orienta hacia circuitos urbanos y expansión global, el atractivo tradicional del circuito quedó corto frente a nuevas sedes internacionales, lo que llevó a su exclusión del calendario a partir de 2026. Sin desanimarse, las autoridades italianas están invirtiendo fuertemente en una transformación integral. El área de paddock se está ampliando considerablemente, junto con mejoras en el centro médico, inicialmente para apoyar las operaciones del Campeonato Mundial de Resistencia. Estos cambios subrayan la intención de Imola de acomodar la logística expansiva de un evento F1 moderno, a menudo descrito como una 'ciudad dentro de una ciudad'. Las instalaciones para aficionados y VIP también reciben atención, especialmente cerca de la icónica horquilla Tosa. Una vieja casa allí ha sido demolida para dar paso a La Casa degli Eventi, una nueva sede de hospitalidad con vistas panorámicas desde la salida de la chicana Tamburello hasta la subida Piratella. Además, la Music Park Arena está en desarrollo como espacio multifuncional para grandes eventos musicales y una gran zona de fans, mejorando la atmósfera festiva que ahora enfatiza la F1. Más allá de la pista, la infraestructura circundante se está actualizando con nuevos rotondas y un puente ampliado con un carril extra para vehículos y un camino dedicado para bicicletas. Estas mejoras buscan aliviar el tráfico para la afluencia de Tifosi durante los fines de semana de carrera. Al evolucionar hacia un centro de entretenimiento durante todo el año, Imola busca construir un caso convincente más allá de su significado histórico, con la esperanza de influir en futuras negociaciones contractuales de F1 en un calendario cada vez más saturado.