La Fórmula 1 realiza su primer shakedown para las normas de 2026 en el Circuit de Barcelona-Catalunya esta semana, mantenido deliberadamente fuera de la vista pública para priorizar chequeos operativos sobre el espectáculo. Los equipos buscan verificar la fiabilidad de las nuevas unidades de potencia, aerodinámica activa y otras innovaciones sin la presión de transmisiones en vivo. Aunque los aficionados expresan frustración, los oficiales enfatizan el enfoque del evento en lo fundamental en medio de un clima adverso.
La temporada de Fórmula 1 2026 introduce cambios drásticos en coches y motores, impulsando un enfoque cauteloso para la sesión inaugural en pista. Enmarcado oficialmente como shakedown en lugar de un test completo, este evento de cinco días en Barcelona permite a los equipos rodar solo tres días cada uno, centrándose en la fiabilidad básica en vez de jerarquías de rendimiento. Clima desfavorable –lluvia y temperaturas en la adolescencia– limitará los tiempos en pista, con equipos examinando pronósticos para seleccionar días óptimos. Varios equipos ya han realizado shakedowns en pista limitados, pero los comentarios destacan el deseo de más kilómetros. La mayoría no alcanzó el tope de 200 km por malas condiciones, no por fallos técnicos. A diferencia de la era híbrida de 2014, donde Renault luchó y vinieron bochornos, gran parte de la tecnología 2026 se basa en elementos probados. El componente MGU-H ha sido eliminado, desplazando el énfasis a una MGU-K más potente, que exige nuevas técnicas de conducción como más lift-and-coast en curvas. Áreas clave bajo escrutinio incluyen la fiabilidad de las nuevas unidades de potencia más allá de pruebas en dinamómetro, sensores de flujo de combustible sellados resistentes a e-combustibles sostenibles, y efectos de la aerodinámica activa en el equilibrio del coche durante transiciones de modo. El director de monoplazas de la FIA Nikolas Tombazis señaló en el Autosport Business Exchange en Londres que hay «bastante flexibilidad» en ajustes de despliegue energético, requiriendo datos del mundo real para calibración. Las estrategias de desarrollo varían: McLaren retrasó su construcción final por madurez, planeando rodar desde martes como pronto, mientras Alpine apunta al lunes con un upgrade de inicio de temporada en mente. La cobertura es mínima –un pequeño equipo de F1 TV para entrevistas suaves e imágenes compartidas– evitando transmisiones completas para gestionar expectativas y prevenir especulaciones durante sesiones garage-intensivas. Este enfoque subraya las prioridades de negocio de la F1 en navegar transiciones regulatorias, contrarrestando percepciones de secretismo impulsadas por miedos de PR.