Siete equipos de Fórmula 1 iniciaron el shakedown 2026 en el Circuit de Barcelona-Catalunya el lunes, marcando la primera sesión colectiva de los coches de nueva generación bajo regulaciones revisadas de chasis y unidad de potencia. Mercedes y Red Bull lideraron en conteo de vueltas y tiempos no oficiales, mientras que los nuevos Audi y Cadillac enfrentaron obstáculos técnicos. Los pilotos describieron los coches como diferentes pero manejables, enfatizando la gestión de energía y la fiabilidad.
El shakedown de cinco días en Barcelona, realizado a puerta cerrada para enfocarse en la fiabilidad en medio de grandes cambios regulatorios, arrancó el 26 de enero de 2026 en un día frío sin tiempos oficiales ni acceso público. Participaron siete equipos: Mercedes, Red Bull, Racing Bulls, Haas, Alpine, Audi y Cadillac. McLaren y Ferrari planeaban unirse el martes, Aston Martin el jueves, y Williams se saltó el evento por retrasos en el diseño. Mercedes fue el primero en pista con Andrea Kimi Antonelli por la mañana, completando 56 vueltas, seguido de las 93 de George Russell por la tarde para un total de equipo de 149. El Isack Hadjar de Red Bull registró 107 vueltas, no oficialmente el más rápido con 1m18.159s. Haas lideró en kilometraje con las 154 vueltas de Esteban Ocon, mientras que Liam Lawson de Racing Bulls logró 88. Franco Colapinto de Alpine hizo 60 vueltas a pesar de una parada, Cadillac sumó 44 (Valtteri Bottas 33, Sergio Perez 11), y Gabriel Bortoleto de Audi se limitó a 27 tras un problema técnico. Los nuevos coches cuentan con chasis más ligeros, unidades de potencia 50% eléctricas y combustible sostenible, exigiendo más intervención del piloto en el despliegue de energía. Antonelli llamó al Mercedes W17 «muy bonito de pilotar», señalando que la unidad de potencia requiere gestión pero es «factible». Russell lo encontró «intuitivo» y «agradable», elogiando el running de los rivales: «La unidad de potencia de Red Bull ha completado muchas vueltas... claramente han hecho un buen trabajo». Ocon describió la unidad Ferrari de Haas como «muy complicada», esperando que sea uniforme. Bortoleto dijo que el Audi se siente «muy diferente pero no otro mundo», destacando la fuerza del impulso eléctrico. Colapinto coincidió en que sigue siendo un «coche de carreras», necesitando adaptación a neumáticos más delgados y energía. Lawson señaló que es «muy diferente», con la fiabilidad clave y posible mayor influencia del piloto. Tres banderas rojas interrumpieron el día por paradas, pero el running general superó el debut híbrido problemático de 2014. La seguridad impuso una exclusión perimetral, moviendo a observadores de puntos de vista públicos. Lluvia pronosticada para martes, influyendo en planes de rodaje en los tres días permitidos por equipo.