Los abogados de Kilmar Abrego García instaron al juez federal de distrito Waverly Crenshaw a desestimar los cargos de tráfico de personas contra su cliente, calificando las explicaciones del Departamento de Justicia como 'legalmente irrelevantes y patentemente increíbles'. La solicitud surge tras una audiencia probatoria en la que testigos del gobierno testificaron sobre los orígenes del caso. La acusación surgió después de la deportación injusta de Abrego García y su retorno ordenado por el tribunal.
Kilmar Abrego García, un hombre salvadoreño deportado de Maryland en marzo de 2025 bajo la proclamación de la Ley de Enemigos Extranjeros del presidente Donald Trump, regresó a los Estados Unidos en junio de 2025 después de que la Corte Suprema ordenara al gobierno facilitar su liberación del Centro de Confinamiento del Terrorismo de El Salvador. La administración Trump admitió que la deportación resultó de un 'error administrativo' y despidió al abogado que hizo tal reconocimiento. Semanas más tarde, fiscales federales en Tennessee acusaron a Abrego García de cargos de tráfico de personas vinculados a una investigación de una parada de tráfico de 2022 que había sido cerrada antes de su batalla por la deportación. El juez Waverly Crenshaw, quien encontró una 'probabilidad realista de represalias', ordenó la audiencia probatoria tras notar los comentarios realizados por el entonces fiscal general adjunto Todd Blanche en Fox News. Blanche, ahora fiscal general interino tras la destitución de Pam Bondi y ex abogado defensor de Trump, sugirió que los cargos tenían como objetivo traer a Abrego García de regreso, no debido a una orden judicial, sino a una orden de un gran jurado. Crenshaw dictaminó que estas declaraciones 'podrían ser evidencia directa de represalias', vinculando la acusación con el exitoso recurso de hábeas corpus de Abrego García. En la audiencia del 26 de febrero, el gobierno presentó al ex fiscal federal interino Robert McGuire y a la agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional Rana Saoud, quienes afirmaron que se enteraron del incidente de 2022 a través de un informe del Tennessee Star de abril de 2025. El Departamento de Justicia argumentó que esta nueva evidencia refutaba cualquier presunción de represalia. Los abogados de Abrego García replicaron que los relatos de los testigos eran inverosímiles, señalando la insistencia de McGuire en su independencia a pesar de la supuesta presión del fiscal general adjunto asociado Aakash Singh, y la dependencia de Saoud de un artículo periodístico. El documento de la defensa destacó la reciente comparecencia del fiscal general asociado Stanley Woodward e insistió en que no existe ninguna explicación no vengativa, alineándose con los comentarios públicos de Blanche sobre castigar a Abrego García por avergonzar al gobierno.