Científicos han desarrollado una prueba integrada en compresas menstruales que mide los niveles de hormona antimülleriana en sangre menstrual para evaluar la reserva ovárica. Esta herramienta no invasiva podría permitir a las mujeres monitorear cambios en su fertilidad en casa sin visitas a clínicas. La innovación promete un seguimiento más fácil del suministro de óvulos con el tiempo.
Un equipo liderado por Lucas Dosnon en ETH Zurich, en Suiza, ha creado una tira diagnóstica simple que detecta la hormona antimülleriana (AMH), un indicador clave de la reserva ovárica, directamente de la sangre menstrual. Los niveles de AMH proporcionan una estimación aproximada del número de óvulos que le quedan a una mujer, que disminuyen con la edad. Niveles altos sugieren un suministro abundante, mientras que los bajos pueden indicar una reserva disminuida o menopausia precoz. Las pruebas tradicionales de AMH requieren muestras de sangre procesadas en laboratorios, ya sea mediante extracciones en clínicas o pinchazos en el dedo en casa. En contraste, este nuevo método utiliza un ensayo de flujo lateral, similar a las pruebas rápidas de covid-19, con partículas recubiertas de oro unidas a anticuerpos específicos para AMH. Al exponerse a sangre menstrual, produce una línea visible cuya intensidad se correlaciona con la concentración de la hormona: cuanto más oscura la línea, mayor es la AMH. Para mayor precisión, las usuarias pueden fotografiar la tira y una app entrenada para smartphones proporciona lecturas precisas que coinciden estrechamente con los resultados de laboratorio. Los investigadores han integrado la prueba en una compresa menstrual, permitiendo un monitoreo pasivo durante la menstruación. Esta configuración podría revelar tendencias a largo plazo que se pierden en pruebas puntuales, ayudando en la planificación de la fertilidad o tratamientos. «Creemos que este trabajo podría ser transformador para la salud de las mujeres», dijo Dosnon, destacando aplicaciones como el monitoreo de FIV o la detección de condiciones como el síndrome de ovario poliquístico, ligado a niveles elevados de AMH, o tumores ováricos raros. Agregó: «La sangre menstrual es un recurso subutilizado que en realidad alberga muchas promesas para el monitoreo de la salud en general». Sin embargo, Richard Anderson, de la Universidad de Edimburgo, advirtió que interpretar pruebas caseras clínicamente es complicado, ya que la AMH revela cantidad pero no calidad de los óvulos. Cuestionó si la conveniencia de la compresa supera a las pruebas de sangre confiables. Dosnon aclaró que la herramienta complementa, en lugar de reemplazar, los diagnósticos de laboratorio, ofreciendo beneficios no invasivos, asequibles y fáciles de usar. Los hallazgos aparecen en un preprint de medRxiv (DOI: 10.64898/2025.12.18.25342545).