En 2025, científicos revivieron la cinta de casete utilizando ADN para almacenar grandes cantidades de datos, superando con creces las versiones tradicionales. La innovación, desarrollada en China, puede contener todas las canciones jamás grabadas en solo 100 metros de cinta. Los investigadores planean llevar la tecnología al mercado en cinco años.
Investigadores de la Southern University of Science and Technology en Guangdong, China, han reinventado la cinta de casete de los años 60 reemplazando el óxido de hierro con moléculas de ADN sintético impresas en cinta de plástico. Esta versión basada en ADN alcanza una capacidad de almacenamiento de 36 petabytes, equivalente a 36.000 discos duros de un terabyte. Mientras que una casete estándar contiene unas 12 canciones por cara, la nueva cinta puede alojar más de 3.000 millones de pistas, asumiendo 10 megabytes por canción, en 100 metros de material.
Xingyu Jiang y su equipo codifican la información digital diseñando la secuencia de bases de ADN —A, T, C y G— para imitar los 0 y 1 binarios. «Podemos diseñar su secuencia para que el orden de las bases de ADN (A, T, C, G) represente información digital, igual que los 0 y 1 en una computadora», explicó Jiang a New Scientist en septiembre. La cinta soporta cualquier archivo digital, incluidos texto, imágenes, audio y vídeo.
El anuncio generó un amplio interés más allá de la academia. «Uno de los resultados más inesperados fue la amplia gama de reacciones, no solo de científicos, sino de artistas, ingenieros y educadores», señaló Jiang. «Muchas personas nos escribieron diciendo que el trabajo les inspiró a pensar en datos, biología y tecnología de nuevas maneras. Eso fue increíblemente gratificante».
El desarrollo futuro se centra en un dispositivo 'cabezal' especializado, similar a los de las unidades de cinta magnética, para manejar la lectura y escritura. «En nuestro sistema, este 'cabezal' posiciona con precisión y presiona una sección seleccionada de la cinta de ADN en una pequeña cámara de reacción, donde pueden tener lugar procesos químicos o bioquímicos, como liberar, leer o reescribir ADN», describió Jiang. El proyecto enfatiza la reimaginación del almacenamiento de datos en formas biológicas, con esperanzas de comercialización en cinco años. «Para nosotros, el proyecto de la cinta de casete de ADN siempre fue más que solo capacidad de almacenamiento. Se trata de reimaginar cómo puede vivir la información en formas físicas, incluso biológicas», añadió.