Investigadores de la Universidad de York han identificado una proteína llamada ESB2 que actúa como una trituradora molecular, permitiendo que el tripanosoma africano evada el sistema inmunológico humano. El parásito, que causa la enfermedad del sueño, utiliza la ESB2 para editar con precisión sus instrucciones genéticas en tiempo real. Este hallazgo resuelve un misterio de 40 años en la biología del parásito.
El tripanosoma africano se recubre con una capa protectora de glicoproteínas de superficie variables, o VSG, para sobrevivir en el torrente sanguíneo humano. Sin embargo, produce muchas más de estas proteínas de camuflaje que las proteínas auxiliares codificadas junto a ellas. La doctora Joana Faria, jefa del grupo de investigación de la Universidad de York, explicó que la ESB2, situada en el cuerpo del sitio de expresión del parásito, corta las instrucciones de los genes auxiliares mientras preserva las de la capa VSG, a medida que las instrucciones genéticas se procesan allí. El estudio, publicado en Nature Microbiology, revela que este mecanismo permite al parásito permanecer sin ser detectado por el sistema inmunológico del huésped. Lianne Lansink, autora principal, declaró: 'Cuando vimos por primera vez la trituradora molecular localizada bajo el microscopio, supimos que habíamos encontrado algo especial'. La doctora Faria lo describió como un momento que cierra un ciclo, señalando que el rompecabezas había persistido desde sus días de posdoctorado. El trabajo, financiado por una beca Sir Henry Dale del Wellcome Trust y la Royal Society, contó con la participación de investigadores del Reino Unido, Portugal, los Países Bajos, Alemania, Singapur y Brasil. La enfermedad del sueño, transmitida por la mosca tsetsé, puede provocar confusión, trastornos del sueño y coma si no se trata, afectando al África subsahariana.