Científicos en Japón han descubierto un virus gigante llamado ushikuvirus que infecta amebas y proporciona evidencia para la teoría de que los virus contribuyeron a la evolución de células complejas. Aislado del lago Ushiku, el virus exhibe rasgos estructurales y de replicación únicos que lo vinculan con otros virus gigantes de ADN. Este hallazgo, publicado en Journal of Virology, profundiza la comprensión del rol de los virus en la evolución eucariota.
El descubrimiento del ushikuvirus surgió de una investigación dirigida por el profesor Masaharu Takemura en la Tokyo University of Science, en colaboración con los estudiantes Jiwan Bae y Narumi Hatori, así como el Dr. Raymond Burton-Smith y el profesor Kazuyoshi Murata del National Institute of Natural Sciences. El virus fue aislado del lago Ushiku en la prefectura de Ibaraki, Japón, y nombrado en consecuencia. Pertenece a un grupo relacionado con la familia Mamonoviridae e infecta vermamoeba, un tipo de ameba. El ushikuvirus comparte similitudes con medusavirus y clandestinovirus, como una cápside icosaédrica cubierta de púas cortas. Sin embargo, presenta elementos distintos, incluidos múltiples estructuras de púas con tapas únicas y extensiones filamentosas. Durante la infección, el ushikuvirus provoca que las células de vermamoeba se enlargen y altera la membrana nuclear del huésped para replicarse, a diferencia de los medusavirus que utilizan el núcleo intacto como fábrica. Esta diferencia resalta adaptaciones evolutivas entre virus gigantes. El hallazgo refuerza la hipótesis de la eukaryogénesis viral, propuesta por Takemura y el Dr. Philip Bell en 2001, que postula que el núcleo celular eucariota se originó a partir de un gran virus de ADN que infectó a un ancestro arqueal. Los virus gigantes forman 'fábricas de virus' rodeadas de membrana que se asemejan a núcleos primitivos, respaldando esta idea. «Los virus gigantes pueden considerarse un tesoro cuyo mundo aún no se comprende completamente. Una de las posibilidades futuras de esta investigación es proporcionar a la humanidad una nueva visión que conecta el mundo de los organismos vivos con el mundo de los virus», declaró Takemura. Además, el estudio de estos virus podría ayudar a combatir infecciones causadas por amebas patógenas, como las que provocan encefalitis amebiana. La investigación se publica en Journal of Virology (2025; 99(12)), financiada por la beca JSPS/KAKENHI 20H03078.