Científicos identifican cambio genético que permitió la evolución de los vertebrados

Investigadores de la University of St Andrews han descubierto un cambio genético clave que probablemente permitió a los animales con columna vertebral desarrollar mayor complejidad. Al examinar ascidias marinas, lampreas y ranas, encontraron que ciertos genes comenzaron a producir muchas más variaciones de proteínas durante la transición a vertebrados. Este hallazgo, publicado en BMC Biology, arroja luz sobre los orígenes de los tejidos y órganos diversos en especies desde peces hasta humanos.

El estudio, realizado por científicos de la University of St Andrews, revela un hito evolutivo importante en el desarrollo de los vertebrados, que incluyen mamíferos, peces, reptiles y anfibios. Publicado el 2 de febrero de 2026 en la revista BMC Biology, la investigación destaca cómo las vías de señalización —esenciales para la comunicación celular durante la formación del embrión y el desarrollo de órganos— evolucionaron para respaldar un aumento en la complejidad biológica. Para investigar esto, el equipo generó nuevos datos genéticos de ascidias marinas, una especie invertebrada, una lamprea como vertebrado temprano y una rana. Las ascidias marinas proporcionaron una línea base para animales no vertebrados, mientras que las lampreas y ranas ayudaron a identificar cambios específicos de las especies con columna vertebral. Usando secuenciación innovadora de ADN de moléculas largas, un método aplicado por primera vez a los genes relevantes de estos animales, los investigadores mapearon el espectro completo de transcritos y proteínas producidos por los genes de salida de señalización. El análisis mostró un aumento sorprendente en la diversidad de proteínas: a diferencia de la ascidia marina, tanto la lamprea como la rana generaron muchas más versiones de proteínas de estos genes, superando los patrones vistos en la mayoría de los otros genes. Esta expansión en las formas de proteínas probablemente permitió a las células especializarse en una gama más amplia de tejidos y órganos, impulsando la diversificación de la vida vertebrada a partir de ancestros más simples. La autora principal, la profesora David Ferrier de la School of Biology, señaló la naturaleza inesperada del descubrimiento: «Nos sorprendió mucho ver cómo esta pequeña selección de genes muy particulares destaca en la forma en que se comportan en comparación con cualquier otro tipo de gen que examinamos. Será emocionante determinar cómo estas diversas formas de proteínas funcionan de maneras distintas para generar la diversidad de tipos celulares que ahora vemos en los vertebrados». Estas ideas no solo aclaran los orígenes de los vertebrados, sino que también tienen potencial para aplicaciones médicas. Comprender estas vías podría informar estrategias para el tratamiento de enfermedades, dado su papel en el crecimiento y sus vínculos con condiciones como el cáncer cuando se interrumpen.»

Artículos relacionados

Scientists in a lab visualize VLK enzyme from neurons enabling targeted pain relief, shown with 3D neuron model and mouse pain reduction experiment.
Imagen generada por IA

Investigadores identifican enzima que podría permitir un alivio del dolor más seguro

Reportado por IA Imagen generada por IA Verificado por hechos

Científicos de la Universidad de Tulane y instituciones colaboradoras han descubierto que las neuronas liberan una enzima llamada quinasa lonesome de vertebrados (VLK) fuera de las células para ayudar a activar señales de dolor tras una lesión. La eliminación de VLK de las neuronas sensoras del dolor en ratones redujo drásticamente las respuestas similares al dolor postquirúrgico sin afectar el movimiento normal o la sensación básica, según un estudio publicado en Science, lo que sugiere una posible nueva vía para tratamientos del dolor más dirigidos.

Fósiles extraordinarios de peces sin mandíbula de hace 518 millones de años sugieren que los vertebrados conocidos más antiguos del mundo poseían dos pares de ojos. Descubiertos en el suroeste de China, estas criaturas antiguas del período Cámbrico desafían nuestra comprensión de la visión animal temprana. Los investigadores proponen que este conjunto extra de ojos evolucionó hacia órganos modernos como la glándula pineal.

Reportado por IA

Un nuevo estudio muestra que la extinción masiva del final del Ordovícico hace unos 445 millones de años no solo eliminó al 85 % de las especies marinas, sino que también abrió el camino para que prosperaran los vertebrados con mandíbula. Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa analizaron datos fósiles para demostrar cómo refugios aislados permitieron a estos peces primitivos diversificarse tras la catástrofe. Este evento remodeló fundamentalmente los ecosistemas terrestres, influyendo en la vida marina moderna.

Los investigadores han desarrollado una técnica de mapeo genómico que revela cómo miles de genes trabajan juntos para influir en el riesgo de enfermedades, ayudando a cerrar brechas dejadas por estudios genéticos tradicionales. El enfoque, descrito en un artículo de Nature liderado por científicos de los Gladstone Institutes y la Universidad de Stanford, combina experimentos celulares a gran escala con datos de genética de poblaciones para resaltar objetivos prometedores para terapias futuras y profundizar en la comprensión de afecciones como trastornos sanguíneos y enfermedades mediadas por el sistema inmune.

Reportado por IA

Investigadores han hallado que los científicos están identificando nuevas especies más rápido que nunca, con más de 16.000 documentadas anualmente. Esta aceleración revela que la biodiversidad de la Tierra es mucho más rica de lo pensado anteriormente, superando las tasas de extinción. Los hallazgos, de un estudio de la Universidad de Arizona, destacan el potencial sin explotar para la conservación y la innovación.

Los investigadores han creado una técnica no invasiva que utiliza huellas para identificar especies de pequeños mamíferos casi idénticos, logrando hasta un 96 % de precisión en pruebas con sengis. Este método promete mejorar el seguimiento de estos vitales indicadores ambientales sin depender de costosos análisis de ADN. El enfoque se desarrolló para detectar signos tempranos de daño ecosistémico a través de diferencias sutiles en las huellas animales.

Reportado por IA

Científicos han delineado tres etapas evolutivas de la conciencia, desde respuestas básicas de alarma hasta la autoconciencia, sugiriendo que es un rasgo antiguo compartido ampliamente entre especies. Nueva investigación destaca que las aves exhiben formas de percepción sensorial y autoconciencia similares a las de los mamíferos, desafiando suposiciones previas sobre sus orígenes. Este marco, conocido como la teoría ALARM, enfatiza funciones de supervivencia y sociales.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar