La Corte Suprema emitió un fallo histórico el 29 de abril que limitó significativamente el alcance de la Sección 2 de la Ley de Derechos Electorales. La decisión en el caso Louisiana contra Callais ha llevado a varios estados a redibujar sus mapas congresionales. Los legisladores en los estados afectados han citado razones partidistas para los cambios.
El fallo exige que los futuros demandantes en casos de derechos electorales cumplan con un estándar más alto al separar la raza de la política. Este cambio se aleja de un marco basado en los efectos hacia uno centrado en probar la discriminación intencional.