Investigadores han detectado el agujero negro supermasivo errante más distante observado hasta el momento, situado a más de 30.000 años luz del centro de su galaxia. El hallazgo se basó en un evento de interrupción de marea, en el que el agujero negro despedazó una estrella.
Un equipo dirigido por Robert Stein, de la Universidad de Maryland, detectó el objeto después de que un algoritmo de aprendizaje automático señalara un destello de luz en los datos de la Zwicky Transient Facility en California. Las observaciones de seguimiento con otros telescopios confirmaron el evento, denominado TDE 2025abcr. Stein señaló que la ubicación parece ser una zona vacía del cielo, a diferencia de casos anteriores situados cerca de centros galácticos o en galaxias enanas en proceso de fusión. La distancia supera en varios miles de años luz la de nuestro sistema solar respecto al centro de la Vía Láctea. Los agujeros negros errantes suelen ser el resultado de fusiones de galaxias que expulsan un agujero negro central. Este descubrimiento podría ayudar a determinar la frecuencia con la que ocurren tales fusiones y cómo evolucionan las galaxias, explicó Stein. El Legacy Survey of Space and Time del Observatorio Vera C. Rubin en Chile ha comenzado a operar recientemente y se espera que detecte cientos de eventos similares en los próximos años.