El cuerpo percibe el frío de forma diferente en la piel y los órganos internos

Investigadores han descubierto que el cuerpo humano detecta las temperaturas frías mediante sistemas moleculares distintos en la piel y los órganos internos. Este hallazgo explica por qué los escalofríos superficiales difieren del frío sentido más adentro. El estudio destaca variaciones en los mecanismos sensoriales entre tejidos.

Científicos del Instituto de Neurociencias, una colaboración entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Miguel Hernández de Elche, han revelado que la percepción del frío no es uniforme en todo el cuerpo. Dirigido por Félix Viana, codirector del laboratorio de Transducción Sensorial y Nocicepción, el equipo halló que la piel depende principalmente del canal iónico TRPM8 para detectar condiciones ambientales frescas. En contraste, órganos internos como los pulmones y el estómago dependen del sensor TRPA1 para detectar bajadas de temperatura.

Esta distinción explica experiencias cotidianas, como el frío punzante del viento en la piel frente a la sensación interna de aire frío en los pulmones. Viana señaló: «La piel está equipada con sensores específicos que nos permiten detectar el frío ambiental y adaptar conductas defensivas». Y añadió: «En contraste, la detección del frío en el interior del cuerpo depende de circuitos sensoriales y receptores moleculares diferentes, lo que refleja su papel fisiológico más profundo en la regulación interna y las respuestas a estímulos ambientales».

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores examinaron neuronas sensoriales mediante el nervio trigémino, que gestiona sensaciones de la piel y la cabeza, y el nervio vago, que conecta el cerebro con órganos como los pulmones y el sistema digestivo. Utilizando imagen de calcio, registros electrofisiológicos y fármacos para bloquear sensores específicos, observaron respuestas nerviosas en tiempo real. Experimentos con ratones genéticamente modificados sin TRPM8 o TRPA1 confirmaron los roles únicos de estos sensores en distintos tejidos.

Katharina Gers-Barlag, primera autora del estudio, resaltó sus implicaciones: «Nuestros hallazgos revelan una visión más compleja y matizada de cómo los sistemas sensoriales en diferentes tejidos codifican la información térmica. Esto abre nuevas vías para estudiar cómo se integran estas señales y cómo pueden alterarse en condiciones patológicas, como ciertas neuropatías en las que la sensibilidad al frío está alterada».

La investigación, publicada en Acta Physiologica (2025; 241(11)), fue financiada por entidades nacionales y regionales españolas, así como por el Human Frontier Science Program. Destaca cómo la detección de la temperatura se ajusta a las necesidades fisiológicas de cada tejido, lo que podría informar tratamientos para trastornos relacionados con la temperatura.

Artículos relacionados

Cryo-EM images illustrating TRPM8 channel activation by cold temperatures and menthol for cooling sensation research.
Imagen generada por IA

Imágenes de cryo-EM muestran cómo el canal TRPM8 percibe el frío y el efecto refrescante del mentol

Reportado por IA Imagen generada por IA Verificado por hechos

Científicos han capturado imágenes estructurales detalladas de TRPM8 —a menudo descrito como el “sensor de frío” del cuerpo— que muestran cómo el canal responde a temperaturas frías y al mentol, el compuesto detrás del frescor de la menta. El trabajo, presentado en la 70ª Reunión Anual de la Sociedad de Biofísica en San Francisco, ayuda a explicar la base molecular de las sensaciones frescas y puede ayudar en el desarrollo de fármacos para afecciones como el ojo seco y trastornos del dolor.

Nuevos hallazgos desafían la visión tradicional de los cinco sentidos, proponiendo que los humanos podrían tener entre 22 y 33 distintos. Estos sentidos se fusionan para crear nuestra percepción del mundo, influyendo desde el gusto hasta el equilibrio. Expertos de la Universidad de Londres destacan cómo las experiencias cotidianas revelan esta complejidad.

Reportado por IA Verificado por hechos

Un equipo dirigido por el premio Nobel Ardem Patapoutian en Scripps Research, en colaboración con investigadores del Allen Institute, ha obtenido un premio de investigación transformadora del director del NIH por cinco años y 14,2 millones de dólares para construir lo que describen como el primer atlas de la interocepción: el sistema sensorial interno que ayuda a mantener el equilibrio en la respiración, la presión arterial y la digestión. ([eurekalert.org](https://www.eurekalert.org/news-releases/1101449?utm_source=openai))

Ingenieros de la Washington University in St. Louis informan que, mientras que células anormales individuales pueden sondear mecánicamente aproximadamente 10 micrones más allá de lo que tocan directamente, grupos de células epiteliales pueden combinar fuerzas a través del colágeno para detectar características a más de 100 micrones de distancia, un efecto que los investigadores dicen que podría ayudar a explicar cómo las células cancerosas navegan el tejido.

Reportado por IA

Investigadores del Scripps Research han descubierto cómo el útero detecta fuerzas físicas durante el parto, utilizando sensores moleculares para coordinar las contracciones. El estudio identifica los canales PIEZO1 y PIEZO2 que detectan presión y estiramiento, explicando por qué el parto puede detenerse si estos se alteran. Los hallazgos podrían mejorar tratamientos para complicaciones del embarazo.

Investigadores de la Universidad de Nagoya en Japón han desarrollado modelos cerebrales en miniatura con células madre para estudiar las interacciones entre el tálamo y la corteza. Su trabajo revela el papel clave del tálamo en la maduración de las redes neuronales corticales. Los hallazgos podrían impulsar la investigación de trastornos neurológicos como el autismo.

Reportado por IA

Investigadores en China han demostrado que el calor fluye de frío a caliente en un sistema cuántico, lo que podría requerir actualizaciones a la segunda ley de la termodinámica. Usando una molécula como qubits, el equipo manipuló la información cuántica para lograr esta inversión. El hallazgo resalta las diferencias entre la física clásica y la cuántica.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar