Investigadores de la Texas A&M University informan que varios compuestos presentes en el café preparado pueden unirse e influir en el NR4A1, un receptor nuclear involucrado en la respuesta de las células al estrés y al daño tisular. El estudio, publicado en la revista Nutrients, reveló que los efectos protectores observados en modelos de laboratorio desaparecían cuando se eliminaba el NR4A1.
Investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas (VMBS) de Texas A&M informaron haber hallado evidencia de que múltiples compuestos presentes naturalmente en el café pueden unirse al receptor nuclear huérfano NR4A1 (también conocido como Nur77) y alterar su actividad.
El NR4A1 pertenece a una familia de receptores nucleares que ayudan a regular la actividad genética cuando el cuerpo se expone al estrés o a lesiones tisulares, según el resumen del trabajo realizado por Texas A&M.
El Dr. Stephen Safe, profesor distinguido y titular de la cátedra Sid Kyle en Toxicología Veterinaria en la VMBS, señaló que el NR4A1 puede desempeñar un papel protector en el tejido dañado.
"Si eliminas ese receptor, el daño es mayor", afirmó Safe.
En los modelos de laboratorio descritos por la universidad, los investigadores descubrieron que los compuestos polihidroxilados y polifenólicos —incluido el ácido cafeico— se encontraban entre los más activos en sus interacciones con el NR4A1. El equipo también informó que, cuando se eliminaba el NR4A1 de las células, los efectos protectores atribuidos a estos componentes del café dejaban de observarse.
El estudio también sugirió que la cafeína no fue un motor importante de los efectos relacionados con el NR4A1 en los modelos analizados. Como expresó Safe:
"La cafeína se une al receptor, pero no tiene gran efecto en nuestros modelos. Los compuestos polihidroxilados y polifenólicos son mucho más activos".
Los investigadores advirtieron que los hallazgos ayudan a aclarar un mecanismo potencial, pero no demuestran una relación de causa y efecto en humanos ni prueban que beber café prevenga enfermedades.
"Aún queda mucho trabajo por hacer", concluyó Safe, añadiendo que el equipo tiene como objetivo comprender mejor la importancia de esta vía metabólica entre los numerosos componentes químicos del café y sus posibles efectos biológicos.