Tras el fuerte accidente de 50G de Ollie Bearman en el Gran Premio de Japón al intentar evitar a Franco Colapinto, el ex piloto de F1 David Coulthard advirtió sobre los riesgos extremos que plantean las velocidades de aproximación en la Fórmula 1 moderna, basándose en sus propias experiencias e incidentes históricos.
Tras el accidente del piloto de Haas, Ollie Bearman, en la vuelta 22 en la curva Spoon de Suzuka —donde se encontró con una alta velocidad de aproximación mientras Colapinto recuperaba energía—, David Coulthard compartió sus impresiones en el podcast Up To Speed. Bearman salió caminando con heridas leves tras el impacto, pero Coulthard enfatizó lo afortunado que fue al evitar una colisión directa. Coulthard recordó su propio incidente cercano con Fernando Alonso en Nürburgring en 1998/1999, donde una frenada repentina lo obligó a salirse a la grava. Calificó las velocidades de aproximación como el aspecto 'más aterrador' de las carreras, citando la aproximación de Michael Schumacher en Spa y la de Ayrton Senna en Australia como otros ejemplos. Sobre la fuerza de 50G, Coulthard hizo referencia a una prueba de finales de la década de 1950 en la que se sobrevivió a 80G y al accidente de 200G de Kenny Bräck en la IndyCar, que puso fin a su carrera y le provocó fracturas. Señaló que los resultados dependen de la absorción de la fuerza G y del movimiento del coche; la parada repentina de Bearman le sacudió las piernas. El incidente ha impulsado un escrutinio normativo, y la FIA tiene previsto debatir las reglas de gestión de energía para 2026 durante un parón en abril, incluida una reunión de la Comisión de F1 el 9 de abril.