Según una nueva investigación, los lobos marinos del Cabo y los australianos muestran aumentos drásticos en su frecuencia cardíaca horas después de regresar a tierra. Estos picos podrían ayudar a los animales a recuperarse del estrés físico derivado de la búsqueda prolongada de alimento bajo el agua.
Un estudio publicado en Frontiers in Physiology realizó un seguimiento de la frecuencia cardíaca de doce hembras de lobo marino pertenecientes a dos especies distintas. Los investigadores colocaron monitores a los animales entre 2003 y 2008 en lugares de Sudáfrica y Australia. Los datos revelaron que, entre seis y ocho horas después de que los animales llegaran a tierra, su frecuencia cardíaca a menudo se duplicaba, alcanzando picos de 84 latidos por minuto antes de estabilizarse en un rango más tranquilo asociado al descanso.