Un estudio del Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (Ipea), divulgado el 10 de febrero de 2026, estima que el fin del horario 6x1 elevaría los costos laborales formales en un 7,84 %, asumiendo una reducción de 44 a 40 horas semanales. Para un horario 4x3 con 36 horas, el aumento sería del 17,57 %. Los autores argumentan que la economía podría absorber este impacto, similar a los ajustes del salario mínimo.
El estudio del Ipea, elaborado por Felipe Pateo, Joana Melo y Juliane Círiaco, examina el impacto de la reducción de la jornada laboral en contratos regidos por la CLT. Basado en la RAIS de 2023, que registra 44 millones de trabajadores CLT, 31,8 millones trabajan 44 horas semanales, es decir, el 74 % de los reportados. nn«Es cierto que hay un costo, pero hay diversas indicaciones de que puede ser absorbido. Son costos con los que hemos tenido experiencias similares y la economía pudo absorberlos», afirmó Pateo, técnico de planificación y pesquisa del Ipea. nnLa lógica contable explica el aumento: con menos horas pero el mismo salario mensual, el valor por hora sube, generando costos adicionales para las empresas. Sectores como vigilancia, seguridad, limpieza y selección de personal enfrentarían un aumento del 6 % en los costos operativos debido a su alta dependencia laboral. La industria y el comercio, que emplean a 13 millones de trabajadores con uso de tecnología, verían solo un impacto del 1 %. nnEn 31 de 87 sectores económicos, más del 90 % de los trabajadores supera las 40 horas semanales. Los autores señalan que la reducción de 48 a 44 horas prevista en la Constitución de 1988 no tuvo efectos negativos en el empleo. En medio de un desempleo históricamente bajo, el cambio podría atraer más trabajadores a empleos formales, reduciendo la informalidad. nnPateo enfatiza que el costo no es acumulativo y ocurre una sola vez, con efectos diluidos si es gradual. La PEC 148/2015, del senador Paulo Paim (PT-RS), aprobada en la CCJ del Senado en diciembre de 2025, establece recortes progresivos: de 44 a 40 horas en el primer año, luego una hora anual hasta 36 horas. No habría propagación inflacionaria continua, según el estudio.