Un nuevo estudio revela que perder alrededor de 80 minutos de sueño por noche durante seis semanas conlleva un aumento de peso moderado y una mayor inactividad en los adultos. Investigadores de la Universidad de Columbia realizaron un seguimiento a 95 participantes y observaron cambios cuantificables en el peso corporal y en los niveles de actividad. Los hallazgos ponen de relieve los riesgos derivados de los patrones de sueño comunes.
Los participantes que retrasaron su hora habitual de acostarse 90 minutos aumentaron un promedio de una libra (aprox. 450 gramos) durante el periodo de seis semanas. Además, pasaron 17 minutos más al día siendo sedentarios en comparación con los periodos en los que siguieron sus horarios de sueño normales.
La investigación, dirigida por Marie-Pierre St-Onge, involucró a adultos que normalmente dormían entre siete y ocho horas por noche. Se utilizaron monitores de muñeca para realizar un seguimiento del sueño y la actividad, mientras los investigadores medían el peso, la composición corporal y los niveles hormonales.
"Nuestro estudio muestra que dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y de afecciones relacionadas con la obesidad, como las enfermedades cardíacas y la diabetes", afirmó St-Onge. El estudio fue publicado el 6 de julio en Annals of Internal Medicine.