Adultos con sobrepeso u obesidad que limitaron su alimentación a una ventana diaria de ocho horas durante un programa de 12 semanas mantuvieron una mayor pérdida de peso un año después en comparación con los participantes asignados a comer en un periodo de 12 horas o más, según investigadores en España.
Un programa de alimentación con restricción horaria de 12 semanas se asoció con un mayor mantenimiento de la pérdida de peso a los 12 meses en un ensayo aleatorizado con 99 adultos con sobrepeso u obesidad, informaron investigadores de la Universidad de Granada y otras instituciones colaboradoras.
En la intervención, los participantes recibieron educación sobre la dieta mediterránea y fueron asignados a uno de cuatro grupos: un grupo de control con atención habitual que mantuvo una ventana de alimentación de 12 horas o más, y tres grupos que limitaron la ingesta a una ventana de ocho horas: un horario temprano (comenzando antes de las 10 a.m.), un horario tardío (comenzando después de la 1 p.m.) o un horario elegido libremente por los participantes.
En el seguimiento de 12 meses posterior a la finalización del programa estructurado, los participantes en los grupos de alimentación con restricción horaria de ocho horas mantuvieron una mayor pérdida de peso que el grupo de control, informaron los investigadores. El equipo también reportó que el horario temprano estuvo vinculado a una mayor reducción de la masa grasa en comparación con la condición de control.
Alba Camacho-Cardeñosa, primera autora del estudio e investigadora afiliada a la Universidad de Granada e ibs.GRANADA, señaló que los cambios de peso seguían siendo evidentes después de que terminó la intervención. Los hallazgos fueron publicados en la revista Clinical Nutrition.