Una dieta cetogénica ayudó a tres de cada cuatro participantes con anorexia nerviosa a situarse por debajo del umbral diagnóstico en un pequeño estudio supervisado. Los investigadores hicieron un seguimiento a 22 mujeres durante 14 semanas en la Universidad de California, San Diego. Los resultados sugieren que este enfoque podría aliviar la restricción alimentaria compulsiva cuando se combina con apoyo profesional.
Las participantes siguieron una dieta cetogénica alta en grasas y baja en carbohidratos bajo la supervisión de un dietista, un psiquiatra y un asesor de pares. Dieciocho mujeres completaron el periodo completo. Trece de ellas mostraron una mejoría suficiente como para dejar de cumplir los criterios tanto de anorexia como de depresión. Guido Frank, el investigador principal, señaló que las pacientes a menudo describen su comportamiento restrictivo como una adicción. Afirmó que crear un estado metabólico similar mientras se asegura una ingesta de alimentos adecuada podría reducir ese impulso. Las mujeres permanecieron en un rango de índice de masa corporal saludable o ligeramente bajo y no sufrieron recaídas durante el estudio. Sahib Khalsa, de la Universidad de California, Los Ángeles, advirtió que aún se necesitan ensayos aleatorizados más amplios antes de modificar las prácticas de tratamiento estándar.