Jason Rubin, cofundador de Naughty Dog, ha descrito la colaboración del estudio con Universal Interactive como pésima al reflexionar sobre el abandono de la franquicia Crash Bandicoot.
En declaraciones a The Game Business Live, Rubin afirmó que fue extremadamente difícil despedirse de Crash. Detalló las pésimas condiciones de trabajo en Universal, incluyendo escritorios ubicados en pasillos y el aire acondicionado apagado a las 6 de la tarde, a pesar de que el equipo trabajaba hasta las 4 de la madrugada. Rubin relató que las temperaturas superaban los 37 grados centígrados (100 grados Fahrenheit) en el piso 34 de un edificio de Universal Studios durante las noches de verano, lo que obligaba al equipo a utilizar hielo y ventiladores para mantener los servidores funcionando para Crash Team Racing. Señaló que Universal proporcionó más de 100 millones de dólares, pero no cumplió con sus obligaciones contractuales de albergar al estudio adecuadamente. Rubin aclaró que Mark Cerny no estaba involucrado con Universal en ese momento. Añadió que una mejor relación podría haber llevado a la creación de una atracción de Crash en Universal Studios, contrastándolo con la mercancía actual de Sonic the Hedgehog y las propiedades de Nintendo en CityWalk.