Tras la presentación en CES 2026 de los modelos de IA Alpamayo —que provocó una caída del 3% en las acciones de Tesla—, Nvidia acelera el desarrollo de vehículos autónomos mediante su plataforma DRIVE Hyperion, nuevas alianzas en robotaxis y pruebas rigurosas de seguridad, con el objetivo de superar el sistema propietario de Tesla en múltiples fabricantes de automóviles.
El anuncio de Nvidia el 5 de enero de 2026 en CES de la familia de modelos de IA de código abierto Alpamayo marcó una entrada audaz en la conducción autónoma, permitiendo decisiones basadas en razonamiento para la dirección, frenado y aceleración. Como se detalló en la cobertura inicial, la noticia presionó las acciones de Tesla mientras impulsaba las de Nvidia, con inversores atentos a la competencia intensificada. Construyendo sobre esto, Nvidia aprovecha su ecosistema global DRIVE Hyperion para suministrar simulaciones de IA, sensores, software y mapeo a fabricantes de automóviles, camiones y desarrolladores de robotaxis, en contraste con el enfoque cerrado de Full Self-Driving (FSD) de Tesla y su lanzamiento de robotaxi solo en Austin. Los modelos se entrenan en la plataforma NVIDIA DGX con datos del mundo real y simulaciones, acumulando un esfuerzo de ingeniería equivalente a 15.000 años, como se destaca en la página de seguridad autónoma de Nvidia. Una expansión clave es una nueva alianza de robotaxi con Lucid, Nuro y Uber, lista para desplegar más vehículos de conducción autónoma en EE.UU. que el servicio actual de Tesla. El Mercedes-Benz CLA contará con la primera implementación en la plataforma NVIDIA DRIVE este año. Sin embargo, la industria lidia con obstáculos de seguridad. Waymo retiró vehículos a finales de 2025 después de que uno pasara ilegalmente un autobús escolar detenido. La tecnología de Tesla enfrentó escrutinio de la NHTSA por pasos de semáforos en rojo y accidentes ese año, mientras que un robotaxi de Cruise de 2023 arrastró a un peatón. Datos de Craft Law Firm muestran que los accidentes autónomos han aumentado bruscamente desde 2021. El impulso impulsado por IA de Nvidia plantea preguntas de sostenibilidad en medio de temores de burbuja, pero ofrece una alternativa abierta al ecosistema de Tesla.