Tras las pruebas iniciales sin conductor en Austin, Tesla enfrenta escrutinio por tasas de accidentes más altas en su flota de robotaxi, mientras los analistas pronostican un crecimiento significativo, ya que la compañía impulsa el despliegue público sin supervisión.
Basándose en la confirmación del 14 de diciembre de 2025 de pruebas de robotaxi sin ocupantes en Austin —donde dos vehículos Model Y fueron avistados navegando por carreteras públicas sin monitores de seguridad—, Tesla continúa avanzando hacia operaciones completamente sin supervisión.
La seguridad sigue siendo un punto focal, con los robotaxis de Tesla reportando ocho accidentes en 250.000 millas desde el lanzamiento en junio de 2025, o un incidente cada 40.000 millas. Esto se queda atrás de la tasa de Waymo de un accidente cada 98.600 millas en 100 millones de millas sin conductor. Las presentaciones regulatorias han recibido críticas por retrasos y falta de transparencia, lo que ha motivado investigaciones en curso de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras.
Tesla opera actualmente unos 30 robotaxis en Austin y el Área de la Bahía de California, muy por debajo de las proyecciones anteriores de 1.000 vehículos. Sin embargo, los analistas de Morgan Stanley anticipan un escalado a 1.000 para 2026 y un millón para 2035, siempre que mejore la seguridad. Goldman Sachs destaca la necesidad de una expansión rápida a ciudades cercanas como Houston y Dallas para lograr rentabilidad.
Estos desarrollos resaltan la ambiciosa cronología de Tesla para el servicio de transporte sin conductor, a pesar de retrasos pasados y promesas incumplidas del director ejecutivo Elon Musk.