Tras el lanzamiento en diciembre de 2025 de pruebas de robotaxi sin supervisión en Austin, las ambiciones de Tesla atraen pronósticos de analistas de 1 millón de unidades para 2035 y ganancias bursátiles, en medio de planes para la producción de Cybercab.
Basándose en las pruebas iniciales de robotaxi sin conductor en Austin que comenzaron los días 14-15 de diciembre de 2025 —con vehículos Model Y vacíos circulando por vías públicas—, Tesla continúa la validación interna hacia un servicio comercial. La flota cuenta con alrededor de 31 vehículos, impulsados por el software Full Self-Driving (FSD) que utiliza cámaras y redes neuronales.
Hitos recientes incluyen la ampliación del entrenamiento de IA con decenas de miles de GPUs en la Gigafactoría de Texas y la primera entrega de un Model Y completamente autónomo en junio de 2025. Wall Street, incluido Morgan Stanley, proyecta hasta 1 millón de robotaxis para 2035, lo que impulsó un repunte de casi el 5 % en las acciones hasta cerca de máximos históricos, mientras los inversores anticipan nuevos ingresos de la autonomía.
La visión de Tesla se extiende a vehículos Cybercab diseñados específicamente —sin volante ni pedales— para producción en masa a partir de abril de 2026, lo que permitirá una red descentralizada en la que los propietarios podrán contribuir con sus coches. La expansión apunta a varias ciudades de EE. UU. en 2026, aunque persisten desafíos regulatorios, de seguridad y de escalabilidad.
En contexto, Waymo de Alphabet lidera con más de 2.500 robotaxis y millones de viajes pagados, pero Tesla enfatiza la escalada rápida mediante actualizaciones de software en lugar de sensores adicionales como LiDAR.