Las altas temperaturas en pista y el asfalto rugoso del Circuit de Barcelona-Catalunya serán decisivos para la gestión de los neumáticos en la carrera de Fórmula 1 del domingo.
El ingeniero jefe de Pirelli, Simone Berra, señaló que los niveles de degradación alcanzaron entre dos y tres décimas de segundo por vuelta debido a las características de la pista y a unas temperaturas que superaron los 50 grados Celsius el viernes y el sábado.
El suministrador trajo los compuestos más blandos C2, C3 y C4 en lugar de las opciones más duras, convirtiendo los neumáticos blandos y medios en herramientas de clasificación de una sola vuelta.
El jefe de automovilismo, Dario Marrafuschi, observó las variadas elecciones de puesta a punto de los equipos, con algunos priorizando el ritmo de clasificación a riesgo de sufrir problemas en los neumáticos traseros durante la carrera.
Los diferentes diseños de llantas, desarrollados por los equipos desde 2025, añaden otra variable, ya que algunos refrigeran los neumáticos de forma más eficaz con calor, mientras que otros se adaptan mejor a condiciones más frescas.