STF declara omisión del Congreso sobre impuesto a grandes fortunas

El Tribunal Supremo Federal de Brasil (STF) ha declarado la omisión del Congreso en regular el Impuesto sobre Grandes Fortunas (IGF), reavivando el debate sobre su viabilidad. Dos artículos de opinión publicados en Folha de S.Paulo el 2 de enero de 2026 presentan visiones opuestas: uno argumenta un impacto positivo en los ingresos al desmentir mitos, mientras que el otro advierte de un potencial bajo y riesgos internacionales.

El STF reavivó el debate sobre el IGF al declarar omisión legislativa, a pesar de 45 proyectos de ley en la Cámara de Diputados y 5 en el Senado. Un artículo de opinión del cofundador de Formigas-de-Embaúba, ganador del Premio al Emprendedor Social 2025, argumenta que gravar grandes fortunas sí tiene impacto en los ingresos. Desmiente mitos como que los ricos trabajan menos —citando el 'efecto ingreso' que puede estimular más producción— y la evasión fiscal inevitable, afirmando que depende de un Estado fuerte. También cuestiona la noción de que las empresas huirían, señalando factores como costos logísticos y baja movilidad sectorial en áreas como el agronegocio. Como ejemplo, refiere los recortes fiscales en EE.UU. bajo Donald Trump, que aumentaron el déficit público y la desigualdad de ingresos. El artículo cita a Thomas Paine: 'toda acumulación de propiedad personal [...] le deriva del hecho de vivir en sociedad; y debe [...] devolver una parte de esa acumulación a la sociedad'.

En contraste, un abogado tributarista de Diamantino Advogados Associados sostiene que no lo tiene. Critica la intervención del STF como una violación de la separación de poderes, ya que la disidencia congressional es democrática, no omisión. Señala experiencias internacionales: los países de la OCDE redujeron de 12 a 4 aquellos que mantienen el impuesto, con Alemania, Suecia y otros abandonándolo por bajos ingresos, altos costos de aplicación y evasión. En Francia, el impuesto provocó la migración de ricos, llevando a una reforma en 2018 que lo limitó a bienes inmuebles. En Brasil, definir 'gran fortuna' es vago —el Gobierno considera superricos a quienes ganan más de R$ 600.000 anuales— y podría desencadenar pérdida de inversiones y caídas de ingresos en otros impuestos como IR e ICMS. Ambos artículos destacan que la desigualdad es una elección política, pero divergen en la efectividad del IGF.

Artículos relacionados

French National Assembly deputies voting on multinational tax amendment amid government opposition, symbolizing fiscal policy debate.
Imagen generada por IA

Asamblea adopta impuesto a multinacionales contra deseos del gobierno

Reportado por IA Imagen generada por IA

Durante la revisión del presupuesto de 2026, los diputados de la Asamblea Nacional francesa adoptaron el martes por la noche una enmienda de LFI para gravar las ganancias realmente realizadas por multinacionales en Francia, estimadas en 26.000 millones de euros por los partidarios. Respaldada por una alianza izquierda-RN, sigue al doble del impuesto GAFA del 3% al 6%, a pesar de la fuerte oposición del gobierno que denuncia una puja fiscal excesiva. Estos votos podrían generar más de 20.000 millones de euros para el Estado, pero podrían ser revocados en el Senado.

Un informe del instituto Rexecode, al que tuvo acceso Le Figaro, concluye que el impuesto sobre la riqueza (IGF) no ha impulsado las finanzas públicas francesas sino que ha generado pérdidas fiscales netas de 9.000 millones de euros anuales. Estas conclusiones surgen en un contexto en el que los partidos políticos proponen gravar con mayor intensidad los activos de los acaudalados para resolver problemas presupuestarios. El documento advierte de una pérdida de renta nacional equivalente a 0,5 a 1 punto porcentual del PIB.

Reportado por IA

Tras la aprobación del Senado el 17 de diciembre, el Congreso de Brasil aprobó el PLP 128/2025 el 26 de diciembre, elevando impuestos a las fintech —parte de un paquete fiscal más amplio que recorta beneficios y aumenta otros gravámenes para liberar R$22.450 millones para el presupuesto de 2026—. La medida sobre fintech busca equiparar el tratamiento fiscal con los bancos tradicionales para neutralidad competitiva, pero aviva el debate sobre asfixiar la innovación y la inclusión financiera. Los defensores ven compensación justa; los críticos temen perjuicio al consumidor.

Amélie de Montchalin ha rechazado las afirmaciones de Eric Lombard de que miles de franceses muy ricos no pagan impuesto sobre la renta. La exministra hizo esta declaración en una entrevista el domingo. El Senado y los parlamentarios solicitan ahora más información sobre la fiscalidad de las grandes fortunas.

Reportado por IA

Al margen de la cumbre de Davos, millonarios estadounidenses piden impuestos más altos, pero sus homólogos franceses guardan silencio pese a reveladoras discusiones privadas. Cécile Duflot, de Oxfam Francia, consultó a ocho o nueve multimillonarios franceses sobre el impuesto Zucman, y varios de los que se hicieron a sí mismos no se oponen, aunque ninguno lo expresa públicamente.

Iniciada por el diputado centrista Charles de Courson, la Asamblea Nacional francesa ha aprobado una comisión de investigación sobre los impuestos pagados por los contribuyentes más ricos. El grupo parlamentario examinará la contribución de los grandes patrimonios e ingresos al financiamiento de los servicios públicos. Esta medida sigue a la eliminación del impuesto Zucman del presupuesto de 2026.

Reportado por IA

Eric Coquerel, presidente de la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, visitó el Ministerio de Economía y Finanzas el viernes 16 de enero para revisar documentos sobre la tributación de los ultrarricos. La medida sigue a declaraciones de Éric Lombard en las que afirmaba que miles de contribuyentes ricos no pagan impuesto sobre la renta. Coquerel confirma importantes disparidades fiscales para varios miles de individuos.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar