Take-Two Interactive, empresa matriz de Rockstar Games, ha despedido a todo su equipo de IA, incluido su director Luke Dicken, quien anunció la medida a través de LinkedIn. La decisión se produce tras el reciente escepticismo del CEO Strauss Zelnick sobre el potencial creativo de la inteligencia artificial y contrasta con la tendencia de sus competidores, que están aumentando sus inversiones en esta tecnología. La compañía declinó hacer comentarios.
Luke Dicken, director de la división de IA de Take-Two, anunció en LinkedIn que su trayectoria de siete años en la empresa —y la de todo su equipo— ha concluido, describiendo la situación como "realmente decepcionante". El equipo desarrolló tecnologías de vanguardia, incluyendo generación de contenido procedimental y aprendizaje automático, para apoyar los flujos de trabajo en el desarrollo de videojuegos. Dicken, quien trabajó anteriormente durante una década en Zynga como director sénior de IA aplicada, busca ahora nuevos roles para su personal y ha lanzado LuDic AI, un servicio de consultoría sobre mejores prácticas de IA en juegos y sectores relacionados. Los despidos fueron reportados inicialmente por Game Developer. Take-Two, conocida por la franquicia Grand Theft Auto a través de Rockstar Games, no respondió a las solicitudes de comentarios mientras se prepara para el lanzamiento de Grand Theft Auto VI. Previamente, el CEO Strauss Zelnick se había mostrado optimista respecto a que la IA generativa impulsaría la productividad y el empleo. Sin embargo, recientemente restó importancia a su amenaza para la creatividad, señalando: "Ninguna empresa de entretenimiento que supuestamente iba a ser destruida por la nueva tecnología lo ha sido", citando como ejemplo que las calculadoras no acabaron con la enseñanza de las matemáticas. Esta postura difiere de la de compañías como Krafton, Square Enix y EA, que han incrementado sus inversiones en IA, llegando incluso a reemplazar roles humanos en tareas de traducción y arte.