Strauss Zelnick, el CEO de Take-Two Interactive, ha expresado su profunda decepción por el prolongado tiempo de desarrollo del próximo juego de BioShock, aunque afirmó sentirse más optimista respecto a su dirección actual.
Zelnick habló sobre el proyecto en una entrevista reciente con Game File. Señaló que el equipo tuvo dificultades para encontrar la dirección creativa adecuada y desperdició tiempo y dinero en callejones sin salida que no llevaron a ninguna parte. La próxima entrega ha estado en desarrollo en Cloud Chamber desde que el estudio se formó en 2019, tras el cierre de Irrational Games después de BioShock Infinite.