Un innovador satélite británico llamado CarbSAR está listo para lanzarse el domingo, con una antena de radar hecha de alambre de tungsteno tejido. Desarrollado por Oxford Space Systems en colaboración con Surrey Satellite Technology, busca capturar imágenes de alta resolución de la superficie terrestre. La tecnología podría allanar el camino para una futura red de satélites de defensa.
El satélite CarbSAR, con un peso de 140 kilogramos, representa un enfoque novedoso para la tecnología espacial. Su antena de radar está formada por alambre de tungsteno ultrafino recubierto de oro, producido en una máquina industrial de tejer estándar modificada. «Es una máquina industrial estándar, de estantería, usada para tejer jerséis. Solo hemos añadido algunos extras para que pueda coser nuestros hilos especiales», explica Amool Raina, responsable de producción en Oxford Space Systems (OSS).nnEl tejido de malla se corta en piezas y se cose juntas para crear un disco de 3 milímetros de ancho, que se estira sobre 48 nervios de fibra de carbono para formar un plato parabólico para imágenes de radar. Para el lanzamiento, la estructura se contrae a un diámetro de 75 cm enrollando los nervios radialmente alrededor de un eje central. Una vez en órbita, los nervios se despliegan de golpe, posicionando la antena con precisión. «Pero para las imágenes que queremos hacer, también necesitamos desplegarla con precisión, para obtener esa forma parabólica perfecta», dice Sean Sutcliffe, director ejecutivo de OSS. Las pruebas confirman que la malla se mantiene dentro de un milímetro de la forma ideal.nnCarbSAR está diseñado para capturar imágenes de objetos tan pequeños como 50 cm, suficiente para detectar tanques y aviones, incluso con todo tipo de tiempo y de noche. Esta capacidad aborda el retraso del Reino Unido en el desarrollo de radar espacial, a pesar del liderazgo europeo inicial en los años 90. El éxito podría llevar a su adopción en la constelación Oberon del Ministerio de Defensa británico, parte del programa ISTARI, más adelante esta década.nnEl Mando Espacial del Reino Unido supervisará el despliegue, previsto para dos días después del lanzamiento. «CarbSAR es un testimonio de la innovación y colaboración de una de las empresas espaciales más avanzadas del Reino Unido», declara el general de división Paul Tedman, su comandante. El proyecto destaca el creciente interés en pequeños satélites de radar para inteligencia militar, como se ve en el conflicto Rusia-Ucrania.