Adrian Newey dejará su cargo como director del equipo de Fórmula 1 de Aston Martin tras un breve periodo para centrarse en asuntos técnicos. Será sustituido por Jonathan Wheatley, director del equipo Audi desde hace apenas un año, mientras la escudería lidia con los fallos de su nueva unidad de potencia Honda bajo el reglamento de 2026. Este es el quinto cambio de liderazgo desde que Aston Martin entró en la F1 en 2021.
Aston Martin se prepara para otra rápida transición de liderazgo en medio de un desastroso comienzo de la temporada 2026 de F1. Adrian Newey, nombrado director del equipo el pasado noviembre y quien asumió el cargo al inicio de la temporada tras la salida de Andy Cowell, volverá a sus fortalezas técnicas. Motorsport.com y Autosport informan que Jonathan Wheatley —jefe de Audi F1 desde mayo de 2025 junto al director ejecutivo Mattia Binotto, tras 20 años en Red Bull— está listo para convertirse en el quinto director del equipo en cinco años, con un calendario que depende de su contrato. La escudería de Silverstone ha pasado por Otmar Szafnauer (2021, 7.º en constructores), Mike Krack (2022-2024, ahora director de pista, 5.º en 2024), Andy Cowell (2025, 7.º) y ahora Newey (2026). Martin Whitmarsh elogió en su día a Krack como el 'tipo de director de equipo dinámico y moderno adecuado', mientras que Cowell describió los cambios como una 'evolución natural'.
El cambio se debe a la crisis con el motor oficial de Honda, adoptado tras dejar las unidades cliente de Mercedes. Las vibraciones excesivas han dañado las baterías (provocando escasez), han generado problemas de salud en los pilotos y han impedido que el AMR26, diseñado por Newey, termine los grandes premios. Tanto Fernando Alonso como Lance Stroll se retiraron de los Grandes Premios de Australia y China; Alonso citó vibraciones en el habitáculo en China y el equipo terminó 17.º y 18.º en la carrera sprint china. Newey ha evitado sus obligaciones con los medios en medio de la confusión. El equipo se negó a comentar sobre las especulaciones.
Este sorprendente movimiento recuerda momentos de la historia de la F1, como el salto de Ross Brawn a Honda en 2007 o la salida de Flavio Briatore de Renault en 2009 tras el escándalo del 'Crashgate'. Los aficionados reaccionaron con incredulidad en las redes sociales, calificándolo de 'un sueño febril absoluto'.