La edad no afecta la recuperación nerviosa tras lesiones de la médula espinal

Un nuevo estudio revela que, aunque la función nerviosa se recupera de manera similar en todos los grupos de edad tras lesiones de la médula espinal, los adultos mayores enfrentan mayores desafíos para recuperar la independencia cotidiana. Publicado en Neurology el 23 de diciembre de 2025, la investigación destaca la necesidad de enfoques de rehabilitación adaptados a la edad. Dirigida por Chiara Pavese de la Universidad de Pavia, las conclusiones se basan en más de 2.000 pacientes en Europa.

Las lesiones de la médula espinal están afectando cada vez más a los adultos mayores debido al crecimiento poblacional y los avances médicos, pero los patrones de recuperación muestran una sorprendente división por edad. El estudio, con 2.171 participantes de una edad media de 47 años del Estudio Multicéntrico Europeo sobre Lesiones Medulares, siguió los resultados neurológicos y funcionales durante un año.

La recuperación neurológica resultó resistente a la edad. Los pacientes mayores recuperaron la fuerza motora en brazos y piernas, así como funciones sensoriales como el tacto ligero y la sensación de pinchazo, a ritmos comparables a los de los más jóvenes. Esto sugiere que los mecanismos de curación nerviosa del cuerpo siguen siendo efectivos independientemente de la edad.

En contraste, la recuperación funcional disminuyó con la edad avanzada. La independencia de los participantes en actividades diarias —como comer, bañarse, manejo de vejiga e intestinos, y movilidad— se evaluó en una escala de 0-100, partiendo de una media de 31 al ingreso y subiendo a 35 tras un año. Cada década adicional de edad se asoció a una mejora 4,3 puntos menor. Las pruebas de caminar, que miden la velocidad en distancias cortas con o sin ayudas como bastones, también mostraron menos progreso en adultos mayores.

Las diferencias persistieron incluso tras ajustar por tipo y gravedad de la lesión. Hubo un declive más acusado después de los 70 años, donde comorbilidades como enfermedades cardiovasculares, diabetes u osteoporosis probablemente influyen. «Las personas mayores de 70 necesitan enfoques específicos de rehabilitación que consideren otras condiciones con las que conviven y ayuden en una recuperación aplicable a su vida diaria», apuntó Pavese.

Pese a que las tasas generales de recuperación se mantienen estancadas a pesar del progreso médico, estos hallazgos podrían orientar terapias específicas por edad. Limitaciones incluyen altas tasas de abandono tras un año, con motivos inciertos como la muerte que podrían sesgar los resultados. La investigación contó con financiación de entidades como la Fundación Nacional Suiza de la Ciencia y el programa Horizon 2020 de la Unión Europea.

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