Los investigadores han desarrollado un método no invasivo que utiliza escáneres cerebrales EEG para detectar intenciones de movimiento en personas con lesiones medulares. Al capturar señales del cerebro y potencialmente enrutarlas a estimuladores espinales, el enfoque busca evitar los nervios dañados. Aunque prometedor, la tecnología aún lucha con el control preciso, especialmente para las extremidades inferiores.
Las personas con lesiones medulares a menudo conservan nervios sanos en sus extremidades y un cerebro funcional, pero el daño en la médula espinal interrumpe las señales que permiten el movimiento. Un nuevo estudio explora el uso de la electroencefalografía (EEG) para detectar estas señales cerebrales y restaurar la comunicación sin cirugía invasiva. Publicado en APL Bioengineering por AIP Publishing, la investigación involucra a científicos de universidades en Italia y Suiza. El equipo probó gorros EEG, que registran la actividad cerebral desde el cuero cabelludo, en pacientes que intentaban movimientos simples. A diferencia de los electrodos implantados, la EEG evita riesgos quirúrgicos. «Puede causar infecciones; es otro procedimiento quirúrgico», dijo la autora Laura Toni. «Nos preguntábamos si eso podría evitarse». El estudio se centró en decodificar señales para movimientos de extremidades inferiores, que se originan más profundamente en el cerebro y son más difíciles de capturar. «El cerebro controla los movimientos de las extremidades inferiores principalmente en la zona central, mientras que los movimientos de las extremidades superiores están más en la periferia», explicó Toni. «Es más fácil tener un mapeo espacial de lo que intentas decodificar en comparación con las extremidades inferiores». Un algoritmo de aprendizaje automático analizó los datos EEG, distinguiendo con éxito los intentos de movimiento del reposo, pero con dificultades para diferenciar acciones específicas. Los investigadores planean refinar el sistema para reconocer intenciones como levantarse o caminar e integrarlo con estimuladores de la médula espinal. Si se mejora, esto podría permitir que las personas paralizadas recuperen una movilidad significativa mediante la activación nerviosa impulsada por el cerebro. El trabajo se basa en métodos invasivos previos, ofreciendo una alternativa más segura. Los autores principales incluyen a Laura Toni, Valeria De Seta, Luigi Albano y otros, con el estudio completo titulado «Decoding lower-limb movement attempts from electro-encephalographic signals in spinal cord injury patients», publicado en 2026.