A partir del 1 de enero de 2026, los 800.000 conductores de rideshare de California tendrán derecho a sindicalizarse bajo una nueva ley estatal. El gobernador demócrata Gavin Newsom medió el acuerdo entre grupos laborales y empresas como Uber y Lyft. Esto hace de California el segundo estado después de Massachusetts en extender la negociación colectiva a estos trabajadores.
La nueva ley marca un cambio significativo para la industria de rideshare en California, uno de los mercados más grandes para servicios como Uber y Lyft. Anteriormente, los conductores eran clasificados como contratistas independientes, lo que limitaba su capacidad para organizarse colectivamente. La legislación, efectiva el 1 de enero de 2026, otorga a estos 800.000 trabajadores el derecho a formar sindicatos y participar en negociación colectiva.
El gobernador Gavin Newsom jugó un papel clave en la negociación del acuerdo, equilibrando los intereses del trabajo organizado y las empresas de rideshare. A cambio de apoyar los derechos de sindicalización, Uber y Lyft aseguraron reducciones en sus costos de seguros relacionados con conductores con seguro insuficiente. Este compromiso busca abordar disputas de larga data sobre protecciones laborales y gastos operativos.
California sigue a Massachusetts, donde los votantes aprobaron derechos similares para conductores de rideshare en 2024. Los proponentes argumentan que la sindicalización mejorará los salarios, beneficios y condiciones de trabajo para los conductores, muchos de los cuales enfrentan ingresos impredecibles y falta de seguridad en el empleo. La ley llega en medio de discusiones nacionales más amplias sobre regulaciones de la economía gig, aunque quedan por definirse detalles de implementación como la forma en que se formarán los sindicatos.
Las empresas de rideshare han expresado apoyo a los cambios, considerándolos un paso hacia la estabilidad. Los defensores laborales la celebran como una victoria para los trabajadores esenciales en el sector de transporte en evolución.