Una propuesta demanda colectiva afirma que los vehículos Tesla Model S desde 2023 en adelante tienen asas de puerta defectuosas que no se abren durante una pérdida de energía, lo que representa riesgos de seguridad. La demanda argumenta que el diseño atrapa a los ocupantes, especialmente en los asientos traseros, y que Tesla no ha atendido las quejas ni advertido a los consumidores. Busca representar a residentes de California que poseen o arriendan estos modelos.
Una demanda colectiva de 36 páginas presentada contra Tesla alega que las asas de puerta electrónicas empotradas en los vehículos Tesla Model S de 2023 en adelante están defectuosamente diseñadas. Según la denuncia, estas asas no se pueden abrir si la batería de alto voltaje del automóvil pierde energía, como durante una colisión o un apagado de emergencia. Esto afecta tanto a las puertas exteriores como interiores, haciendo que el vehículo sea «no razonablemente escapable ni rescatable», afirma la demanda. nnLa presentación destaca peligros particulares para los pasajeros traseros. Mientras que las puertas interiores delanteras tienen una liberación manual de emergencia fácilmente accesible, las puertas traseras requieren doblar la alfombra debajo de los asientos para acceder a un cable de liberación mecánica. La demanda describe este cable como «no razonablemente descubrible o utilizable por un ocupante promedio en condiciones de emergencia», señalando que los usuarios necesitarían estar «íntimamente familiarizados» con el diseño para encontrarlo. Agrega que incluso si se tira del cable, puede no haber una forma rápida de entrar desde el exterior sin romper ventanas en caso de falla de energía. nnLa demanda señala numerosas quejas de conductores sobre ocupantes atrapados, pero afirma que Tesla no ha tomado medidas para corregir el diseño, prevenir el problema o advertir a los compradores en el momento de la compra o el arrendamiento. En cambio, Tesla supuestamente ocultó el defecto, sin divulgarlo mediante publicidad, pegatinas o recalls. Esta tergiversación, argumenta la denuncia, ha llevado a los consumidores a pagar más por vehículos que valen menos debido a los riesgos de seguridad, que son mayores para niños, ancianos, mascotas y personas con discapacidades. nnEl caso, publicado el 17 de febrero de 2026, busca representar a residentes de California que compraron y aún poseen, o arrendaron, vehículos Tesla Model S del año modelo 2023-2026. No se requieren acciones inmediatas para unirse, ya que los miembros de la clase recibirán notificación si se produce un acuerdo.