Un estudio en ratones sugiere que bloquear un receptor específico puede restaurar la capacidad del cuerpo para eliminar células senescentes, lo que conduce a un envejecimiento más saludable, incluyendo una mejor memoria y una menor fragilidad.
Investigadores dirigidos por Katrin Andreasson en la Universidad de Stanford compararon ratones jóvenes y viejos, e identificaron que el aumento de prostaglandina E2 sobreestimula el receptor EP2 en los macrófagos, lo que deteriora la eliminación de neutrófilos senescentes.
La modificación genética del gen EP2 en ratones de mayor edad mejoró su capacidad para eliminar estas células. Los animales mostraron menor inflamación, menor pérdida muscular, reducción de grasa visceral, mejor movilidad y un rendimiento casi normal en pruebas de memoria.
Un fármaco oral experimental que bloquea el EP2 produjo beneficios similares tras dos meses de tratamiento en ratones mayores. Muestras de hígado humano mostraron patrones comparables de mayor actividad de EP2 y más neutrófilos senescentes.
Derek Gilroy, del University College de Londres, calificó los hallazgos como prometedores, pero señaló que un bloqueo más amplio del EP2 podría causar efectos no deseados. El equipo planea realizar más estudios sobre los vínculos con afecciones como la enfermedad de Alzheimer.