Un estudio conjunto de universidades de Hong Kong y Singapur advierte de que el fenómeno de El Niño podría costar a Hong Kong hasta 300.000 millones de dólares estadounidenses en pérdidas económicas durante el siglo XXI. También concluye que las personas nacidas en Hong Kong durante los intensos eventos de El Niño de 1982-83 y 1997-98 podrían ver reducida su esperanza de vida entre cinco y siete meses. Publicado en Nature Climate Change, el estudio describe a El Niño —un patrón de calentamiento del océano Pacífico— como un «factor persistente de pérdidas de salud y económicas», más allá de una mera anomalía meteorológica a corto plazo.
Un estudio liderado por la Universidad Tecnológica de Nanyang de Singapur, en colaboración con la City University of Hong Kong, examinó más de seis décadas de registros de mortalidad y datos económicos de 10 países y regiones de altos ingresos del Pacífico. Estos incluyen Hong Kong, Singapur, Japón, Australia, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Chile y Taiwán. La investigación, publicada en la revista Nature Climate Change, concluye que El Niño —un patrón climático caracterizado por el calentamiento del océano Pacífico— es un «factor persistente de pérdidas de salud y económicas», y no solo una anomalía meteorológica a corto plazo. Específicamente para Hong Kong, el clima extremo causado por El Niño podría generar pérdidas de hasta 300.000 millones de dólares estadounidenses en el siglo XXI. En cuanto a los impactos en la salud, el estudio estima pérdidas de esperanza de vida de 0,5 años para los nacidos durante el El Niño de 1982-83 y de 0,4 años para el evento de 1997-98, equivalente a cinco a siete meses. En todas las áreas estudiadas, esto se traduce en pérdidas económicas de 2,6 billones de dólares para la cohorte de 1982-83 y 4,7 billones para el grupo de 1997-98. Los investigadores, incluidos Benjamin Horton y el Dr. Dhrubajyoti Samanta, destacan la necesidad de considerar los efectos de El Niño como duraderos. Los hallazgos subrayan las implicaciones más amplias para Asia y otras regiones, instando a una mejor preparación ante tales eventos climáticos en medio del calentamiento global.