Un exsupervisor de seguridad en la Gigafactory de Tesla en Austin, Texas, ha presentado una demanda contra la empresa, alegando graves lesiones causadas por piezas de Cybertruck sin asegurar que cayeron sobre él en febrero de 2024. El demandante afirma que el incidente se debió a medidas de seguridad inadecuadas que priorizaban la producción sobre la protección de los trabajadores. Busca más de 1 millón de dólares en daños tras su despido un mes después.
Craig Thompson, un exsupervisor de seguridad en la Gigafactory de Tesla en Austin, Texas, demanda al fabricante de vehículos eléctricos tras un incidente en febrero de 2024 que le dejó lesiones significativas. Según los documentos judiciales, Thompson caminaba por la instalación cuando unos 150 libras de componentes de Cybertruck sin asegurar se deslizaron de un carrito de transporte en movimiento y lo golpearon. Las cajas supuestamente no estaban sujetas y parecían visiblemente inestables. Thompson intentó alertar al operador del carrito para que redujera la velocidad, pero el conductor no lo notó y la carga se desplazó antes de cualquier acción correctiva. El pleito detalla lesiones que incluyen una lesión cerebral traumática, así como daños en el hombro, la columna vertebral y las rodillas, lo que ha provocado discapacidades físicas continuas y limitaciones cognitivas. Thompson alega que los pasos peatonales de la Gigafactory estaban obstruidos o insuficientemente marcados, llenos de materiales y máquinas que creaban condiciones peligrosas para los trabajadores a pie. La queja afirma además que Tesla exigía a los empleados ceder el paso a los carritos de transporte en todo momento, una política que priorizaba el tráfico de vehículos y el rendimiento de producción sobre la seguridad de los trabajadores. También se afirma violaciones de los estándares federales de seguridad laboral. Aproximadamente un mes después del incidente, el empleo de Thompson fue terminado, lo que la demanda atribuye a sus lesiones y capacidad laboral disminuida. Tesla no ha comentado aún sobre la demanda, según informes. Este caso destaca preocupaciones continuas sobre la seguridad en la instalación en medio de un escrutinio más amplio de las operaciones de Tesla.