Un juez federal en California ha permitido que avance una demanda colectiva contra Tesla, alegando que la compañía favorece a trabajadores extranjeros con visas H-1B sobre ciudadanos estadounidenses. La demanda, presentada por el ingeniero de software Scott Taub, alega preferencias sistemáticas en contrataciones y despidos desproporcionados de trabajadores estadounidenses. La decisión avanza el caso a la fase de descubrimiento, aunque algunas alegaciones fueron desestimadas.
En una decisión emitida recientemente, el juez del Distrito de EE.UU. Vince Chhabria en San Francisco dictaminó que Tesla debe enfrentar alegaciones de discriminación en contrataciones presentadas por Scott Taub, un ingeniero de software que presentó la demanda en septiembre. Taub acusa al fabricante de vehículos eléctricos de una «preferencia sistemática» por nacionales extranjeros con visas de trabajo temporales, particularmente visas H-1B para trabajadores cualificados en el sector tecnológico, violando las leyes federales antidiscriminación. La queja destaca un incidente específico en el que un reclutador de una empresa de personal describió un puesto de ingeniería que Taub solicitó como «solo H1B». Taub también alega que los despidos de Tesla en 2024 afectaron más gravemente a los ciudadanos estadounidenses que a los empleados extranjeros. El juez Chhabria determinó que Taub había presentado «suficientes hechos» sobre estas prácticas de contratación para sobrevivir a la moción de desestimación de Tesla, permitiendo que el caso avance a la fase de descubrimiento. Sin embargo, el juez desestimó las alegaciones de una segunda demandante, la especialista en recursos humanos Sofia Brander, quien afirmó preferencias similares por trabajadores extranjeros en roles de RR.HH. Chhabria describió estas alegaciones como implausibles con base en el registro actual y concedió a Brander dos semanas para enmendar su queja si desea continuar. Tesla ha negado las acusaciones, calificándolas de «absurdas» en presentaciones judiciales anteriores. La compañía y los abogados de los demandantes no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios sobre la decisión. Este caso surge en medio de debates más amplios sobre el uso de visas H-1B en la industria tecnológica de EE.UU., donde dichas visas se emplean comúnmente para roles especializados.