Los arqueólogos han descubierto pruebas de que en la cueva Cloggs, en el sureste de Australia, se llevaron a cabo elaborados rituales que implicaban la quema de hierba durante al menos 25.000 años.
Investigadores dirigidos por Bruno David, de la Universidad de Monash, y el anciano GunaiKurnai, Russell Mullett, hallaron miles de fitolitos conservados procedentes de hierbas quemadas en la cueva. Estas células vegetales microscópicas formaron repetidas capas finas de ceniza, lo que indica que se introdujeron hierbas enteras, incluidas las raíces, y se quemaron repetidamente.
La práctica se remonta a 25.000 años atrás, con quemas más frecuentes entre hace 4.400 y 1.600 años. Hace unos 2.000 años, se colocó una piedra vertical en la cueva y la quema de hierba continuó a su alrededor durante los siguientes 400 años.
Los hallazgos se vinculan con los relatos del siglo XIX del antropólogo Alfred Howitt, quien describió rituales de ceniza similares realizados por hombres y mujeres medicina GunaiKurnai. La cueva se encuentra en territorio GunaiKurnai, en Victoria.
Anna Florin, de la Universidad Nacional Australiana, calificó el estudio como un sólido ejemplo de combinación del análisis científico con el conocimiento cultural indígena.