Investigadores de la Universidad Metropolitana de Osaka han descubierto que la exposición a la luz aumenta la adhesión entre la piel exterior y los tejidos internos de los tallos jóvenes de guisante mediante la acumulación de ácido p-cumárico. Este refuerzo fortalece la estructura de la planta, pero restringe su expansión y crecimiento. Los hallazgos, publicados en Physiologia Plantarum, sugieren posibles aplicaciones para mejorar la resiliencia de los cultivos.
Un equipo dirigido por el profesor Kouichi Soga en la Universidad Metropolitana de Osaka examinó tallos jóvenes de guisante para comprender el papel de la luz en el desarrollo de las plantas. Utilizaron una técnica especializada para medir la unión entre la capa epidérmica y los tejidos internos. Las plantas cultivadas con luz mostraron una adhesión significativamente mayor en comparación con aquellas cultivadas en la oscuridad. El profesor Soga señaló: 'En comparación con las plantas cultivadas en la oscuridad, los tejidos epidérmicos e internos de las plantas cultivadas con luz están unidos más firmemente. Este fenómeno nunca se había reportado anteriormente'.