Puy Vélez, hermana de Ricardo Vélez, es la copropietaria y directora de Moulin Chocolat, la pastelería frente al Retiro que se ha convertido en referente de la repostería en Madrid. Aunque prefiere mantenerse en la sombra, Puy gestiona productos, administra y imparte talleres sobre cacao. Junto a su hermano, han elevado el chocolate a experiencias únicas durante casi dos décadas.
Moulin Chocolat abrió sus puertas el 1 de diciembre de 2006 en la calle Alcalá, 77, frente a la Puerta de Alcalá, gracias a la visión de Ricardo Vélez, galardonado como Mejor Pastelero de España en 2014, de la Comunidad de Madrid en 2023 y con el Prix au Chef Pâtissier 2017 de la Academia Internacional de Gastronomía. Puy Vélez, de 53 años, se unió plenamente en 2009 tras la enfermedad de su padre, pasando de un empleo en distribución de ruedas a manejar la administración, proveedores y formaciones.
La pastelería destaca por su compromiso con ingredientes de calidad, como el chocolate Valrhona y leche ecológica, en una época en que la repostería madrileña estaba dominada por productos industriales. Puy, autodidacta en el mundo del cacao, imparte talleres en foros como Madrid Fusión y San Sebastián Gastronomika, y en The Pâtissier, espacio abierto en 2016 para encuentros gastronómicos. Allí, sus catas han evolucionado a instalaciones artísticas, inspiradas en su pasión por el origen del cacao, que descubrió en un viaje a Belice hace dos años.
En Navidad, Moulin Chocolat vende unas 10.000 roscones artesanales de noviembre a enero, sin relleno por 29 euros o con nata, trufa o crema tostada por 37,50 euros; la fruta escarchada va aparte en una caja de 8,20 euros. Puy recuerda cómo convenció a Ricardo de incluirlos, pese a sus inicios modestos en Campo Real. Otras creaciones icónicas incluyen la palmera de chocolate, con tres texturas inspiradas en la infancia, y el postre Puy, un cubo de chocolate y fresa.
Los hermanos también gestionan Macaron Glacé, inaugurado en septiembre en San Marcos, 32, con macarons, bombones y helados, y la pastelería de Lhardy desde 2021. Con 35 empleados, priorizan la calidad y proveedores fieles, creando un universo donde el chocolate evoca emociones. Puy enfatiza: 'Él es el talento y yo la que pone el lazo'.