Un nuevo estudio indica que el impacto del asteroide Chicxulub hace 66 millones de años produjo una tormenta de fuego planetaria que incineró la vida terrestre en todo el mundo.
El asteroide de entre 10 y 15 kilómetros de ancho impactó en lo que hoy es el Golfo de México al final del período Cretácico. Las simulaciones realizadas por Brandon Johnson, de la Universidad de Purdue, y sus colegas muestran que el impacto vaporizó más de 1000 kilómetros cúbicos de roca en segundos, enviando una columna de vapor al espacio. El vapor se condensó en 1,6 billones de toneladas de polvo y esférulas vítreas que volvieron a entrar en la atmósfera horas después. La fricción del material al reingresar creó un pulso de radiación térmica de una hora de duración, lo suficientemente intenso como para incendiar la vegetación y matar a los animales expuestos. Johnson declaró que los animales del Cretácico recibieron 17 veces la dosis de radiación térmica letal para los humanos. Craig O’Neill, de la Universidad Tecnológica de Queensland, señaló que la capa de polvo atrapó el calor, convirtiendo las superficies terrestres en una barbacoa global durante unos 30 minutos. El estudio aparece en el Journal of Geophysical Research Biogeosciences. El informe añade que las extinciones oceánicas fueron probablemente causadas por los efectos posteriores de un invierno nuclear.