Un estudio vincula a los astrocitos de la amígdala con la fuerza y persistencia de los recuerdos de miedo en ratones

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Los astrocitos, células gliales con forma de estrella consideradas durante mucho tiempo como simples elementos de apoyo para las neuronas, parecen moldear activamente cómo se aprenden, recuerdan y debilitan los recuerdos de miedo, según un estudio en ratones publicado en Nature. El trabajo sugiere que estas células ayudan a mantener los patrones de actividad neuronal que subyacen a la expresión del miedo, un hallazgo que, según los investigadores, podría eventualmente servir de base para nuevos enfoques sobre los trastornos relacionados con la ansiedad.

Un equipo de investigación multiinstitucional dirigido por Andrew Holmes y Olena Bukalo del Laboratorio de Neurociencia Conductual y Genómica de los Institutos Nacionales de Salud, en colaboración con la neurocientífica de la Universidad de Arizona, Lindsay Halladay, informa sobre pruebas de que los astrocitos en la amígdala ayudan a regular los recuerdos de miedo en ratones.

En experimentos centrados en la amígdala —una región cerebral fundamental para el procesamiento del miedo—, los investigadores rastrearon la actividad de los astrocitos mediante sensores de calcio fluorescentes. Según una reseña del trabajo publicada por la Universidad de Arizona, la actividad de los astrocitos aumentó durante el aprendizaje del miedo y durante su recuerdo, y disminuyó a medida que las respuestas de miedo se extinguían.

El equipo probó entonces si alterar la señalización de los astrocitos podía modificar el comportamiento. Al fortalecer o debilitar experimentalmente la actividad de los astrocitos, los investigadores lograron aumentar o reducir la intensidad de las respuestas de miedo aprendidas en los ratones, según indica el informe.

Halladay describió los resultados como evidencia de que los astrocitos participan directamente en el circuito cerebral del miedo. "Por primera vez, descubrimos que los astrocitos codifican y mantienen la señalización neuronal del miedo", afirmó.

El estudio también vincula la actividad de los astrocitos con la estabilidad de los patrones de poblaciones neuronales asociados con el miedo. Cuando se interrumpió la señalización de los astrocitos, las neuronas fueron menos capaces de formar patrones de actividad normales relacionados con el miedo y se vio afectada la comunicación en el circuito general relacionado con este sentimiento, informaron los investigadores.

Los autores señalaron que estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que los procesos de miedo y memoria no son impulsados únicamente por las neuronas. Aunque el trabajo se realizó en ratones y no establece por sí solo nuevos tratamientos, los investigadores sostienen que comprender cómo influyen los astrocitos en la expresión y extinción del miedo podría ayudar a desarrollar estrategias para condiciones caracterizadas por un miedo persistente o inapropiado, incluidos los trastornos de ansiedad.

El estudio fue publicado en Nature y está asociado al DOI: 10.1038/s41586-025-10068-0.

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