Un vehículo está incorporando el primer sistema de frenado totalmente electrónico como parte de un proyecto de desarrollo en curso.
La nueva configuración reemplaza los frenos hidráulicos tradicionales por una alternativa totalmente electrónica, marcando un hito al ser la primera vez que se aplica en un automóvil. Los observadores de la industria han planteado interrogantes sobre la seguridad y la fiabilidad de eliminar por completo los componentes hidráulicos del proceso de frenado. El proyecto se describe como un cambio significativo en la forma en que los vehículos gestionan su potencia de frenado.