Los equipos de Fórmula 1 completaron el segundo test pretemporada en Baréin, mostrando las nuevas regulaciones 2026 con coches más ligeros y una división 50:50 entre combustión interna y potencia eléctrica. Los pilotos expresaron opiniones variadas, desde preocupaciones por la complejidad hasta optimismo por las ganancias de rendimiento. Stefano Domenicali instó a los fans a mantener la calma, enfatizando que el espectáculo permanece intacto.
Las pruebas pretemporada para la temporada de Fórmula 1 2026 concluyeron en el Bahrain International Circuit tras dos sesiones intensivas, destacando el impacto de cambios regulatorios amplios. Los nuevos coches son más pequeños y ligeros, con un peso mínimo de 768 kg —32 kg menos que en 2025— y dimensiones reducidas a 3.400 mm de longitud y 1.900 mm de anchura. Aerodinámica activa y sistemas híbridos mejorados, incluyendo mayor potencia eléctrica, fueron probados a fondo, obligando a los pilotos a adaptarse a nuevas técnicas de gestión de energía. Max Verstappen describió los coches como «Formula E con esteroides» y «anti-carrera», expresando inquietud por su naturaleza fuertemente eléctrica. Lewis Hamilton señaló que la downforce reducida hace que se sienta «como conducir un rally en puntos», aunque apreció el manejo más preciso en curvas lentas. George Russell de Mercedes resaltó problemas de fiabilidad, incluyendo un fallo neumático en su compañero Kimi Antonelli, pero elogió la velocidad de las unidades de potencia. Llamó a las salidas «el obstáculo más alto», relatando pobres lanzamientos de práctica comparados con el fuerte rendimiento de Hamilton de P11 a P1. Oscar Piastri informó que McLaren se siente «un poco más optimista», con pruebas fluidas que arrojaron datos valiosos, aunque advirtió que no están «al frente del grupo». Pierre Gasly instó a Alpine a «trabajar duro» en mejoras tras más de 1.000 vueltas, sintiéndose positivo como nuevo cliente de unidades de potencia Mercedes. Las preocupaciones por las salidas llevaron a ajustes de la FIA, con un procedimiento más largo probado con éxito; Mark Temple de McLaren notó que alivia temores de seguridad, pareciendo «bastante sensato». La recolección de energía atrajo atención, con Andrea Stella de McLaren respaldando un ajuste reglamentario que permite super clipping hasta 350 kW para reducir la dependencia de maniobras lift-and-coast. Ferrari mostró fuertes salidas, impresionando a observadores. Stefano Domenicali tranquilizó: «Quiero tranquilizar a los fans de que es un espectáculo increíble... la velocidad, el sonido». Hamilton afirmó su compromiso en redes sociales: «No me voy a ninguna parte, así que queda conmigo». Will Buxton sugirió que veteranos como Hamilton y Fernando Alonso esperan que los coches más ligeros revivan sus fortalezas, cuestionando retiros si no. David Coulthard advirtió que la complejidad podría embotar los instintos de los pilotos, convirtiéndolos en «gestores del coche». Domenicali confirmó charlas con Verstappen y ajustes en curso vía FIA y equipos. La temporada arranca en Australia del 6 al 8 de marzo.