Un misterioso grupo de bacterias intestinales conocido como CAG-170 aparece en mayores números entre individuos sanos, según un nuevo estudio. Los investigadores analizaron microbiomas de más de 11.000 personas en 39 países y encontraron que este género está fuertemente asociado con buena salud y ecosistemas intestinales equilibrados. Los hallazgos sugieren posibles roles en la producción de vitamina B12 y el apoyo a otros microbios, aunque la causalidad sigue sin aclararse.
El intestino humano alberga más de 4.600 especies bacterianas, muchas de las cuales influyen en la función inmune, el sueño, el envejecimiento y los riesgos para la salud mental. Alrededor de dos tercios pertenecen al 'microbioma oculto', que solo se detecta mediante análisis genómicos ya que aún no pueden cultivarse en laboratorios. 'Una pregunta candente que aún permanece es: ¿son estas especies meros espectadores o son relevantes para la salud humana?', dijo Alexandre Almeida de la University of Cambridge. El equipo de Almeida examinó huellas genéticas de muestras intestinales de más de 11.000 participantes de 39 países, principalmente en Europa, Norteamérica y Asia. La mitad de los participantes no tenía condiciones diagnosticadas, mientras que la otra mitad padecía una de 13 enfermedades, como enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad o síndrome de fatiga crónica. Identificaron 715 especies vinculadas a al menos una condición: 342 aumentadas en estados de enfermedad y 373 en estados sanos. El género CAG-170 mostró la correlación más fuerte con la salud. 'De manera consistente a través de diferentes condiciones, encontramos que CAG-170 parece aumentar marcadamente en la salud en comparación con la enfermedad', señaló Almeida. Un análisis adicional reveló la asociación de CAG-170 con menor disbiosis, o desequilibrio microbiano, promoviendo composiciones intestinales más saludables. El estudio genómico de CAG-170 descubrió genes para producir altos niveles de vitamina B12 y enzimas que degradan carbohidratos y fibras. Estas bacterias no parecen usar la vitamina ellas mismas, sino que apoyan a especies coocurrentes que lo hacen. 'Parece que CAG-170 adopta un enfoque más altruista y proporciona apoyo metabólico al resto del microbioma', explicó Almeida. Nicola Segata de la University of Trento calificó esto como un paso importante para entender los vínculos entre microbioma y salud, aunque enfatizó la interconexión de los microbios y el cuerpo como un sistema único. Determinar si CAG-170 impulsa la salud o es un resultado de ella requiere más ensayos, posiblemente involucrando dieta o probióticos. Los desafíos para cultivar estas bacterias persisten, pero proporcionar arginina —un aminoácido que no pueden producir— podría ayudar a su crecimiento. La investigación aparece en Cell Host & Microbe.